De repente, encontré archivos antiguos en mi ordenador, todos con rastros de las Inscripciones que había dejado antes. De repente, esos recuerdos me invadieron por completo.
Aún recuerdo esos días, cuando me quedaba despierto con amigos en el mundo de las inscripciones, luchando y aprendiendo. El proceso parecía simple, pero en realidad era complicado: había que descargar imágenes, verificar si ya habían sido acuñadas, y seguir el progreso del índice, con miedo a perder la ventana de oportunidad.
Aunque los detalles operativos no parecen complicados, todavía puedo recordar la tensión de aquel
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