Ahí estoy yo, tirando 0,1 SOL a algún memecoin minúsculo del que nadie ha oído hablar, pensando que estoy haciendo jugadas. Mientras tanto, de la nada, aparece un millón de manos de papel en Solana, soltando tokens como si llovieran. ¿De dónde han salido siquiera? Un segundo el gráfico parece decente, y al siguiente la oferta circulante se ha duplicado. La experiencia clásica de los memecoins: tus pequeñas órdenes de compra contra un ejército de vendedores fantasma sacando monedas de la nada. No te lo puedes inventar.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Ahí estoy yo, tirando 0,1 SOL a algún memecoin minúsculo del que nadie ha oído hablar, pensando que estoy haciendo jugadas. Mientras tanto, de la nada, aparece un millón de manos de papel en Solana, soltando tokens como si llovieran. ¿De dónde han salido siquiera? Un segundo el gráfico parece decente, y al siguiente la oferta circulante se ha duplicado. La experiencia clásica de los memecoins: tus pequeñas órdenes de compra contra un ejército de vendedores fantasma sacando monedas de la nada. No te lo puedes inventar.