Las demandas de transacciones privadas están acelerando su liberación. A principios de 2025, datos de la industria muestran que los activos criptográficos relacionados con la privacidad tienen un rendimiento claramente superior al de Bitcoin y Ethereum, y también poseen una mayor capacidad de resistencia a riesgos.
En el mapa del mercado, Monero y Zcash siguen ocupando posiciones de liderazgo en la pista de la privacidad, dominando la mayor parte del flujo de transacciones privadas. La capitalización total de la ecosistema de monedas de privacidad ya ha superado los 24 mil millones de dólares, lo que indica que la atención de los inversores en este campo continúa en aumento.
Lo que resulta aún más interesante es que muchos equipos de infraestructura están comenzando a convertir las funciones de privacidad de módulos adicionales a capacidades predeterminadas en la cadena de bloques. Este cambio es muy importante: indica que la privacidad ya no es una opción, sino que gradualmente se convierte en una parte central del diseño de la arquitectura subyacente.
En el trasfondo, hay dos fuerzas impulsoras: una es el entorno regulatorio global cada vez más estricto, y la otra es la constante actualización de las tecnologías de monitoreo en la cadena. Estas dos fuerzas, en cambio, han elevado la demanda de privacidad en las transacciones y el anonimato en la cadena por parte de los usuarios. Los analistas creen que las monedas de privacidad y sus herramientas relacionadas podrían convertirse en un tema importante de discusión en el mercado de criptomonedas en 2026.
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Las demandas de transacciones privadas están acelerando su liberación. A principios de 2025, datos de la industria muestran que los activos criptográficos relacionados con la privacidad tienen un rendimiento claramente superior al de Bitcoin y Ethereum, y también poseen una mayor capacidad de resistencia a riesgos.
En el mapa del mercado, Monero y Zcash siguen ocupando posiciones de liderazgo en la pista de la privacidad, dominando la mayor parte del flujo de transacciones privadas. La capitalización total de la ecosistema de monedas de privacidad ya ha superado los 24 mil millones de dólares, lo que indica que la atención de los inversores en este campo continúa en aumento.
Lo que resulta aún más interesante es que muchos equipos de infraestructura están comenzando a convertir las funciones de privacidad de módulos adicionales a capacidades predeterminadas en la cadena de bloques. Este cambio es muy importante: indica que la privacidad ya no es una opción, sino que gradualmente se convierte en una parte central del diseño de la arquitectura subyacente.
En el trasfondo, hay dos fuerzas impulsoras: una es el entorno regulatorio global cada vez más estricto, y la otra es la constante actualización de las tecnologías de monitoreo en la cadena. Estas dos fuerzas, en cambio, han elevado la demanda de privacidad en las transacciones y el anonimato en la cadena por parte de los usuarios. Los analistas creen que las monedas de privacidad y sus herramientas relacionadas podrían convertirse en un tema importante de discusión en el mercado de criptomonedas en 2026.