Cuando sube, te sientes invencible; cuando cae, cuestionas todo; cuando oscila, es lo más desgastante, porque no ves dirección y solo tienes que aguantar. Pero mirando atrás, ningún segmento es innecesario. Los máximos te enseñan a no engreírte, los mínimos te enseñan a no aferrarte demasiado, y la consolidación te enseña a esperar.
La vida es igual. Nadie puede estar siempre en alza; las subidas y bajadas son la norma. Lo verdaderamente importante no es si eres una vela alcista o bajista en este momento, sino si puedes mantenerte vivo para llegar al siguiente ciclo. Mientras sigas en el juego, todavía tienes la oportunidad de revertir la curva.
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# La vela de la vida
Cuando sube, te sientes invencible; cuando cae, cuestionas todo; cuando oscila, es lo más desgastante, porque no ves dirección y solo tienes que aguantar. Pero mirando atrás, ningún segmento es innecesario. Los máximos te enseñan a no engreírte, los mínimos te enseñan a no aferrarte demasiado, y la consolidación te enseña a esperar.
La vida es igual. Nadie puede estar siempre en alza; las subidas y bajadas son la norma. Lo verdaderamente importante no es si eres una vela alcista o bajista en este momento, sino si puedes mantenerte vivo para llegar al siguiente ciclo. Mientras sigas en el juego, todavía tienes la oportunidad de revertir la curva.