El avance de esta semana no se trató de la mecánica de tokens, sino de eliminar por completo esos tediosos formularios de KYC. Implementamos una puerta de elegibilidad impulsada por verificaciones de atributos estandarizadas a través de idOS, y honestamente, eso transformó nuestra forma de pensar sobre el cumplimiento. En lugar de ahogarnos en papeleo, la verificación se convirtió en una simple llamada a la API. El cambio de una supervisión manual a una validación automatizada basada en atributos parece que finalmente hemos resuelto una pieza del rompecabezas de la infraestructura.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
El avance de esta semana no se trató de la mecánica de tokens, sino de eliminar por completo esos tediosos formularios de KYC. Implementamos una puerta de elegibilidad impulsada por verificaciones de atributos estandarizadas a través de idOS, y honestamente, eso transformó nuestra forma de pensar sobre el cumplimiento. En lugar de ahogarnos en papeleo, la verificación se convirtió en una simple llamada a la API. El cambio de una supervisión manual a una validación automatizada basada en atributos parece que finalmente hemos resuelto una pieza del rompecabezas de la infraestructura.