Samsung Electronics cierra el año con resultados récord, con un beneficio operativo del cuarto trimestre que se triplica gracias a la explosiva demanda de servidores AI y la escasez global de chips de memoria avanzada. Los ingresos del trimestre alcanzaron los 93,8 billones de won (aproximadamente 65,6 mil millones de USD), superando las expectativas, mientras que el beneficio operativo aumentó a 20,1 billones de won, más del 200% en comparación con el mismo período del año anterior y el nivel más alto en la historia de la compañía.
El principal motor de crecimiento proviene del segmento de chips de memoria, especialmente la memoria de alto ancho de banda (HBM), un componente clave en la infraestructura AI para centros de datos. La demanda de HBM superó ampliamente la oferta, lo que impulsó los precios de los chips y mejoró significativamente los márgenes de beneficio de Samsung y de competidores como SK Hynix.
Por otro lado, el segmento de smartphones sigue enfrentando presión debido a la intensa competencia y a la desaceleración de la demanda. De cara a 2026, Samsung apuesta por la IA, con nuevas experiencias de IA en la línea Galaxy S26 para impulsar el crecimiento y la rentabilidad.