Según el mensaje de la APP "Golden Shape", el presidente de EE. UU. Trump firmó el jueves una declaración destinada a ajustar los aranceles nacionales por motivos de seguridad en la importación de acero, aluminio y cobre (tarifas bajo la Sección 232). Este ajuste tiene como objetivo reducir las tasas arancelarias sobre los derivados metálicos, simplificar los procedimientos de declaración y prevenir la subvaloración del valor de importación.
En la declaración se indica que EE. UU. mantiene un arancel del 50% en la importación de bienes de consumo masivo como acero, aluminio y cobre, pero ahora esta tasa se aplicará al precio que pagan los consumidores estadounidenses. Los cambios principales afectan a los productos derivados, donde se introduce un umbral de contenido de metal para una recaudación de aranceles más precisa.
Detalles de las nuevas reglas
Según las nuevas reglas, si el contenido de acero, aluminio o cobre en un producto derivado es inferior al 15% en peso, EE. UU. elimina el arancel del 50% previamente vigente, eximiendo efectivamente a dichos productos de aranceles. Esta medida está destinada a eximir de aranceles productos con un contenido muy bajo de metales, como frascos de perfume con tapa de aluminio o cajas para hilo dental con una lámina de acero en miniatura.
Para productos derivados con contenido de metales superior al 15%, se aplicará una tasa de arancel reducida del 25%, pero esta tasa se calculará sobre el valor total del producto importado, y no solo sobre el valor de los metales. De este modo, productos como lavadoras o estufas de gas, cuyo componente principal es el acero, tendrán un arancel del 25% sobre el valor total.
Al mismo tiempo, los bienes de consumo masivo de acero, aluminio y cobre mantienen un arancel alto del 50%, calculado sobre el valor total de la venta. Según los funcionarios, estas medidas podrían generar ingresos adicionales por aranceles y también simplificar la declaración aduanera, eliminando la posibilidad de evadir aranceles mediante la subvaloración del contenido de metal.
En la declaración se indica que EE. UU. mantiene un arancel del 50% en la importación de bienes de consumo masivo como acero, aluminio y cobre, pero ahora esta tasa se aplicará al precio que pagan los consumidores estadounidenses. Los cambios principales afectan a los productos derivados, donde se introduce un umbral de contenido de metal para una recaudación de aranceles más precisa.
Detalles de las nuevas reglas
Según las nuevas reglas, si el contenido de acero, aluminio o cobre en un producto derivado es inferior al 15% en peso, EE. UU. elimina el arancel del 50% previamente vigente, eximiendo efectivamente a dichos productos de aranceles. Esta medida está destinada a eximir de aranceles productos con un contenido muy bajo de metales, como frascos de perfume con tapa de aluminio o cajas para hilo dental con una lámina de acero en miniatura.
Para productos derivados con contenido de metales superior al 15%, se aplicará una tasa de arancel reducida del 25%, pero esta tasa se calculará sobre el valor total del producto importado, y no solo sobre el valor de los metales. De este modo, productos como lavadoras o estufas de gas, cuyo componente principal es el acero, tendrán un arancel del 25% sobre el valor total.
Al mismo tiempo, los bienes de consumo masivo de acero, aluminio y cobre mantienen un arancel alto del 50%, calculado sobre el valor total de la venta. Según los funcionarios, estas medidas podrían generar ingresos adicionales por aranceles y también simplificar la declaración aduanera, eliminando la posibilidad de evadir aranceles mediante la subvaloración del contenido de metal.


























