Un nuevo análisis de Pantheon Macroeconomics desafía las perspectivas optimistas de inflación para la Eurozona. En lugar de enfriarse como se esperaba anteriormente, las presiones inflacionarias de enero podrían persistir, creando un entorno de política más complejo para los responsables de la toma de decisiones del BCE. Los analistas Claus Vistesen y Ankita Amajuri señalan datos emergentes de las principales economías que sugieren una trayectoria más cautelosa por delante.
Pronóstico de inflación revisado al alza hasta 1.8%
La última evaluación eleva la tasa de inflación esperada para la Eurozona en enero al 1.8%, una revisión significativa respecto al pronóstico anterior del 1.6%. Este ajuste al alza refleja presiones de precios más amplias que podrían haber sido subestimadas. Alemania y España se han convertido en el centro de esta reevaluación, con sus recientes datos de inflación proporcionando información crucial sobre la dinámica subyacente de la Eurozona. El crecimiento del PIB del cuarto trimestre, más fuerte de lo esperado, y la resistencia continua del mercado laboral también refuerzan estas presiones inflacionarias persistentes.
Señales mixtas en distintos sectores
La situación de la inflación en Alemania presenta señales contradictorias. Aunque los precios de la energía se han moderado, con una disminución en los costos de electricidad y gas respecto a niveles anteriores, este alivio ha sido más que compensado por un renovado impulso en los precios de los alimentos y bienes básicos. El sector servicios, una preocupación particular para los responsables de política, continúa resistiendo las tendencias desinflacionarias, manteniendo un crecimiento de precios persistente a pesar de los menores costos de energía.
España presenta una historia algo diferente pero igualmente preocupante. Aunque la inflación general se ha beneficiado de efectos base favorables, la tasa de inflación subyacente, que elimina los artículos volátiles, muestra una estabilidad preocupante en lugar de una disminución significativa. Esto sugiere que las presiones de precios subyacentes permanecen firmemente arraigadas en ambas economías.
Implicaciones de política: podrían enfrentarse decisiones más desafiantes en el futuro
La combinación de una inflación subyacente pegajosa y una resistencia en los precios del sector servicios podría obligar al BCE a recalibrar las expectativas respecto a los recortes de tasas. Con un crecimiento del PIB mejor de lo previsto y una tasa de desempleo estable, el camino de la política del banco central podría enfrentar una mayor presión para mantener la paciencia. Los participantes del mercado deben prepararse para un período potencialmente más largo de tasas elevadas, ya que la narrativa de la inflación pasa de una caída rápida a un ajuste gradual. Según Jin10, este panorama en evolución subraya la complejidad que enfrentan los responsables políticos europeos al navegar entre las preocupaciones de crecimiento y los desafíos persistentes de estabilidad de precios.
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La inflación en la Eurozona podría mantenerse más persistente de lo esperado en enero
Un nuevo análisis de Pantheon Macroeconomics desafía las perspectivas optimistas de inflación para la Eurozona. En lugar de enfriarse como se esperaba anteriormente, las presiones inflacionarias de enero podrían persistir, creando un entorno de política más complejo para los responsables de la toma de decisiones del BCE. Los analistas Claus Vistesen y Ankita Amajuri señalan datos emergentes de las principales economías que sugieren una trayectoria más cautelosa por delante.
Pronóstico de inflación revisado al alza hasta 1.8%
La última evaluación eleva la tasa de inflación esperada para la Eurozona en enero al 1.8%, una revisión significativa respecto al pronóstico anterior del 1.6%. Este ajuste al alza refleja presiones de precios más amplias que podrían haber sido subestimadas. Alemania y España se han convertido en el centro de esta reevaluación, con sus recientes datos de inflación proporcionando información crucial sobre la dinámica subyacente de la Eurozona. El crecimiento del PIB del cuarto trimestre, más fuerte de lo esperado, y la resistencia continua del mercado laboral también refuerzan estas presiones inflacionarias persistentes.
Señales mixtas en distintos sectores
La situación de la inflación en Alemania presenta señales contradictorias. Aunque los precios de la energía se han moderado, con una disminución en los costos de electricidad y gas respecto a niveles anteriores, este alivio ha sido más que compensado por un renovado impulso en los precios de los alimentos y bienes básicos. El sector servicios, una preocupación particular para los responsables de política, continúa resistiendo las tendencias desinflacionarias, manteniendo un crecimiento de precios persistente a pesar de los menores costos de energía.
España presenta una historia algo diferente pero igualmente preocupante. Aunque la inflación general se ha beneficiado de efectos base favorables, la tasa de inflación subyacente, que elimina los artículos volátiles, muestra una estabilidad preocupante en lugar de una disminución significativa. Esto sugiere que las presiones de precios subyacentes permanecen firmemente arraigadas en ambas economías.
Implicaciones de política: podrían enfrentarse decisiones más desafiantes en el futuro
La combinación de una inflación subyacente pegajosa y una resistencia en los precios del sector servicios podría obligar al BCE a recalibrar las expectativas respecto a los recortes de tasas. Con un crecimiento del PIB mejor de lo previsto y una tasa de desempleo estable, el camino de la política del banco central podría enfrentar una mayor presión para mantener la paciencia. Los participantes del mercado deben prepararse para un período potencialmente más largo de tasas elevadas, ya que la narrativa de la inflación pasa de una caída rápida a un ajuste gradual. Según Jin10, este panorama en evolución subraya la complejidad que enfrentan los responsables políticos europeos al navegar entre las preocupaciones de crecimiento y los desafíos persistentes de estabilidad de precios.