Cuando en tu mundo solo hay una voz, esa voz se amplifica infinitamente. Al final, pensarás que esa es la única verdad del universo. Y aquellos que tienen opiniones diferentes, en tus ojos dejan de ser personas con puntos de vista distintos, y pasan a ser: “personas tontas o malas”. Nuestro mecanismo psicológico tiene de forma natural un sesgo de confirmación, nos gusta instintivamente buscar evidencia que apoye nuestro punto de vista y automáticamente ignorar aquella información que lo contradice. Cuando solo escuchas voces que te aprueban, puedes llegar a pensar que esa es la visión completa del mundo. Esto es “el veneno cognitivo”, que limita nuestra capacidad de acceder a perspectivas diversas y a la verdad.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Cuando en tu mundo solo hay una voz, esa voz se amplifica infinitamente. Al final, pensarás que esa es la única verdad del universo. Y aquellos que tienen opiniones diferentes, en tus ojos dejan de ser personas con puntos de vista distintos, y pasan a ser: “personas tontas o malas”. Nuestro mecanismo psicológico tiene de forma natural un sesgo de confirmación, nos gusta instintivamente buscar evidencia que apoye nuestro punto de vista y automáticamente ignorar aquella información que lo contradice. Cuando solo escuchas voces que te aprueban, puedes llegar a pensar que esa es la visión completa del mundo. Esto es “el veneno cognitivo”, que limita nuestra capacidad de acceder a perspectivas diversas y a la verdad.