La NASA ha revelado que su rover Perseverance completó en diciembre la primera conducción planificada por IA en otro planeta, navegando una ruta de 400 metros a través de la superficie marciana mapeada con la ayuda de Claude de Anthropic.
La empresa de investigación y seguridad en IA Anthropic ha revelado que el rover Perseverance de la NASA recientemente completó la primera conducción planificada por IA en otro planeta, con la ayuda de Claude de Anthropic para mapear una ruta de 400 metros a través de la superficie marciana que el rover navegó con éxito en diciembre.
Perseverance, un robot del tamaño de un coche equipado con cámaras e instrumentos científicos, ha estado explorando Marte desde febrero de 2021, analizando la geología y el clima del Cráter Jezero, un sitio elegido por sus evidencias de agua antigua y posible vida microbiana pasada.
Conducir en Marte es una tarea compleja, ya que el rover debe evitar peligros como deslizamientos, vuelcos o quedar inmovilizado. Tradicionalmente, los operadores humanos planifican cada recorrido trazando puntos de referencia “de migas de pan” a partir de imágenes orbitales y de rover, enviando instrucciones a través de los 362 millones de kilómetros que separan la Tierra de Marte. Incluso con el sistema AutoNav, que ayuda a Perseverance a navegar alrededor de obstáculos, la planificación es laboriosa y limitada en previsión.
El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL) probó a Claude para asistir en esta planificación. Utilizando datos de años de operaciones del rover, Claude generó comandos en Rover Markup Language, diseñando puntos de referencia para los días 1707 y 1709. La IA refinó iterativamente la ruta, y luego su salida fue verificada mediante simulaciones de Perseverance, modelando más de 500,000 variables para garantizar la seguridad. Los ingenieros hicieron solo ajustes menores basados en imágenes a nivel del suelo, y el rover atravesó con éxito la ruta planificada por IA.
JPL estima que usar a Claude podría reducir a la mitad el tiempo de planificación de rutas, además de mejorar la consistencia, permitiendo a los operadores programar más recorridos, recopilar más datos y aumentar la producción científica. El experimento también demuestra el potencial de la IA para futuras exploraciones espaciales, ya que los sistemas autónomos capaces de entender entornos complejos, escribir código operativo y tomar decisiones adaptativas podrían volverse esenciales para misiones más largas y riesgosas.
La IA Autónoma en Marte Allana el Camino para las Misiones Lunares Artemis de la NASA y la Exploración en Profundidad del Espacio
De cara al futuro, la campaña Artemis de la NASA busca devolver humanos a la Luna y establecer una base en el polo sur lunar. Asistentes autónomos de IA como Claude podrían apoyar estas misiones mapeando el terreno lunar, monitoreando los sistemas de soporte vital y gestionando tareas complejas de manera eficiente. En un futuro más lejano, estos sistemas de IA podrían permitir que sondas exploren el sistema solar exterior de forma independiente, navegando condiciones extremas y retrasos en las comunicaciones para investigar lunas como Europa o Titán.
La conducción de 400 metros de Claude en Marte ofrece un vistazo a un futuro en el que máquinas autónomas pueden tomar decisiones rápidas y adaptativas, extendiendo el alcance de la humanidad más profundo en el sistema solar sin depender constantemente del control en la Tierra.
La IA ha evolucionado rápidamente, pasando de asistir en tareas rutinarias de oficina, como redactar correos electrónicos y depurar código, a afrontar desafíos que antes se consideraban exclusivamente humanos, como planificar y navegar un rover por la superficie marciana. La exitosa conducción de 400 metros de Claude, realizada a más de 140 millones de millas de la Tierra, no solo destaca la fiabilidad de la IA moderna, sino también su creciente capacidad de autonomía, toma de decisiones complejas y resolución de problemas en tiempo real en entornos extremos.
Si una IA puede manejar este nivel de responsabilidad en otro planeta, la gama de tareas en las que puede ayudar—tanto en la Tierra como en el espacio—se está expandiendo más rápido que nunca, señalando un futuro donde la IA se convierte en un socio indispensable en la exploración, la ciencia y la innovación tecnológica.
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Claude demuestra autonomía en IA en el espacio, allanando el camino para futuras misiones lunares y de exploración profunda
En Resumen
La NASA ha revelado que su rover Perseverance completó en diciembre la primera conducción planificada por IA en otro planeta, navegando una ruta de 400 metros a través de la superficie marciana mapeada con la ayuda de Claude de Anthropic.
La empresa de investigación y seguridad en IA Anthropic ha revelado que el rover Perseverance de la NASA recientemente completó la primera conducción planificada por IA en otro planeta, con la ayuda de Claude de Anthropic para mapear una ruta de 400 metros a través de la superficie marciana que el rover navegó con éxito en diciembre.
Perseverance, un robot del tamaño de un coche equipado con cámaras e instrumentos científicos, ha estado explorando Marte desde febrero de 2021, analizando la geología y el clima del Cráter Jezero, un sitio elegido por sus evidencias de agua antigua y posible vida microbiana pasada.
Conducir en Marte es una tarea compleja, ya que el rover debe evitar peligros como deslizamientos, vuelcos o quedar inmovilizado. Tradicionalmente, los operadores humanos planifican cada recorrido trazando puntos de referencia “de migas de pan” a partir de imágenes orbitales y de rover, enviando instrucciones a través de los 362 millones de kilómetros que separan la Tierra de Marte. Incluso con el sistema AutoNav, que ayuda a Perseverance a navegar alrededor de obstáculos, la planificación es laboriosa y limitada en previsión.
El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL) probó a Claude para asistir en esta planificación. Utilizando datos de años de operaciones del rover, Claude generó comandos en Rover Markup Language, diseñando puntos de referencia para los días 1707 y 1709. La IA refinó iterativamente la ruta, y luego su salida fue verificada mediante simulaciones de Perseverance, modelando más de 500,000 variables para garantizar la seguridad. Los ingenieros hicieron solo ajustes menores basados en imágenes a nivel del suelo, y el rover atravesó con éxito la ruta planificada por IA.
JPL estima que usar a Claude podría reducir a la mitad el tiempo de planificación de rutas, además de mejorar la consistencia, permitiendo a los operadores programar más recorridos, recopilar más datos y aumentar la producción científica. El experimento también demuestra el potencial de la IA para futuras exploraciones espaciales, ya que los sistemas autónomos capaces de entender entornos complejos, escribir código operativo y tomar decisiones adaptativas podrían volverse esenciales para misiones más largas y riesgosas.
La IA Autónoma en Marte Allana el Camino para las Misiones Lunares Artemis de la NASA y la Exploración en Profundidad del Espacio
De cara al futuro, la campaña Artemis de la NASA busca devolver humanos a la Luna y establecer una base en el polo sur lunar. Asistentes autónomos de IA como Claude podrían apoyar estas misiones mapeando el terreno lunar, monitoreando los sistemas de soporte vital y gestionando tareas complejas de manera eficiente. En un futuro más lejano, estos sistemas de IA podrían permitir que sondas exploren el sistema solar exterior de forma independiente, navegando condiciones extremas y retrasos en las comunicaciones para investigar lunas como Europa o Titán.
La conducción de 400 metros de Claude en Marte ofrece un vistazo a un futuro en el que máquinas autónomas pueden tomar decisiones rápidas y adaptativas, extendiendo el alcance de la humanidad más profundo en el sistema solar sin depender constantemente del control en la Tierra.
La IA ha evolucionado rápidamente, pasando de asistir en tareas rutinarias de oficina, como redactar correos electrónicos y depurar código, a afrontar desafíos que antes se consideraban exclusivamente humanos, como planificar y navegar un rover por la superficie marciana. La exitosa conducción de 400 metros de Claude, realizada a más de 140 millones de millas de la Tierra, no solo destaca la fiabilidad de la IA moderna, sino también su creciente capacidad de autonomía, toma de decisiones complejas y resolución de problemas en tiempo real en entornos extremos.
Si una IA puede manejar este nivel de responsabilidad en otro planeta, la gama de tareas en las que puede ayudar—tanto en la Tierra como en el espacio—se está expandiendo más rápido que nunca, señalando un futuro donde la IA se convierte en un socio indispensable en la exploración, la ciencia y la innovación tecnológica.