El 29 de enero a las 3 de la madrugada, en la reunión de política de la Reserva Federal, la decisión de tasas pasa a un segundo plano; lo fundamental es la batalla política por la independencia de la Reserva Federal.
El viejo Powell hizo su primera aparición pública tras recibir una citación del Departamento de Justicia, enfrentándose a la necesidad de mantener la estabilidad de la política monetaria por un lado y a la presión para reducir las tasas por parte de la Casa Blanca por otro. Además, la nominación de un nuevo presidente sigue en el aire, convirtiéndose en un foco de atención. El mercado en general espera mantener las tasas en 3.5%-3.75%, mientras que las opiniones en la nueva composición del FOMC están divididas, y los datos económicos también respaldan una pausa en la reducción de tasas.
El juego político actual ya ha provocado volatilidad en el mercado: los bonos estadounidenses se están vendiendo, el dólar ha alcanzado su nivel más bajo en cuatro años, y el oro ha alcanzado un máximo histórico de 5311. El Bitcoin no ha replicado el movimiento alcista del oro, sigue mostrando un riesgo alto y una naturaleza de activo de alta beta, y la liquidez en estrechez lo mantiene rondando los 89000. El resultado de esta reunión redefinirá el panorama financiero futuro; tanto el oro como las criptomonedas dependen de las declaraciones de old Powell.
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El 29 de enero a las 3 de la madrugada, en la reunión de política de la Reserva Federal, la decisión de tasas pasa a un segundo plano; lo fundamental es la batalla política por la independencia de la Reserva Federal.
El viejo Powell hizo su primera aparición pública tras recibir una citación del Departamento de Justicia, enfrentándose a la necesidad de mantener la estabilidad de la política monetaria por un lado y a la presión para reducir las tasas por parte de la Casa Blanca por otro. Además, la nominación de un nuevo presidente sigue en el aire, convirtiéndose en un foco de atención. El mercado en general espera mantener las tasas en 3.5%-3.75%, mientras que las opiniones en la nueva composición del FOMC están divididas, y los datos económicos también respaldan una pausa en la reducción de tasas.
El juego político actual ya ha provocado volatilidad en el mercado: los bonos estadounidenses se están vendiendo, el dólar ha alcanzado su nivel más bajo en cuatro años, y el oro ha alcanzado un máximo histórico de 5311. El Bitcoin no ha replicado el movimiento alcista del oro, sigue mostrando un riesgo alto y una naturaleza de activo de alta beta, y la liquidez en estrechez lo mantiene rondando los 89000. El resultado de esta reunión redefinirá el panorama financiero futuro; tanto el oro como las criptomonedas dependen de las declaraciones de old Powell.