No pude resistirme y recargué mi depósito con unas monedas y rápidamente lo perdí de nuevo)... la emoción no es un buen consejero, pero a la gente le apetece un milagro
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
No pude resistirme y recargué mi depósito con unas monedas y rápidamente lo perdí de nuevo)... la emoción no es un buen consejero, pero a la gente le apetece un milagro