2025年 en Wall Street circula un número: 1.5 billones de dólares. Esto no es la valoración de una gigante tecnológica, sino la valoración objetivo de SpaceX, que pronto hará su IPO bajo el liderazgo de Musk.
Hace apenas 23 años, la situación era completamente diferente. Cuando ese emprendedor de poco más de treinta años, que acababa de monetizar PayPal, decidió dedicarse a los cohetes, casi nadie confiaba en él. Gigantes aeroespaciales como Boeing y Lockheed Martin incluso se burlaban: ¿un software, qué derecho tiene a construir cohetes?
La revolución del acero inoxidable detrás de los números
Hoy en día, SpaceX está valorada en 800 mil millones de dólares, pero lo que realmente sostiene este valor astronómico no son los logros relucientes del cohete Falcon, sino el flujo de caja de Starlink.
Para finales de 2025, los suscriptores activos de Starlink en todo el mundo alcanzarán los 7.65 millones, con una base de usuarios que supera los 24.5 millones. Este sistema de internet, compuesto por miles de satélites en órbita baja, está pasando de ser una maravilla tecnológica a convertirse en infraestructura global. Los principios de primera naturaleza, que Musk ha enfatizado repetidamente, se han ejemplificado perfectamente en Starlink.
Los datos financieros lo confirman. Se espera que los ingresos de SpaceX en 2025 alcancen los 15 mil millones de dólares, y en 2026 se disparen a entre 22 y 24 mil millones, de los cuales más del 80% provendrán del negocio de Starlink.
No es una contratista aeroespacial tradicional, sino que se ha convertido en un gigante de las telecomunicaciones con una barrera de entrada de monopolio.
De la desesperación a la supervivencia
Pero el comienzo de la historia no fue tan brillante.
En 2008, fue el año más oscuro en la vida de Musk. Tesla estuvo al borde de la bancarrota, los fondos de SpaceX estaban a punto de agotarse, y el tercer lanzamiento de cohete acabó en una explosión sobre el Pacífico. Los medios dejaron de ser corteses, los proveedores comenzaron a cobrar deudas, y el ídolo de entonces, el “primer hombre en la luna” Armstrong, lo criticó públicamente por no entender de aeroespacial.
El cuarto lanzamiento fue la última apuesta.
El 28 de septiembre de 2008, el Falcon 1 despegó, y nueve minutos después, el motor se apagó según lo planeado, y en la sala de control estalló un aplauso ensordecedor. SpaceX sobrevivió. En diciembre, NASA llamó, y un contrato de 1.6 mil millones de dólares le dio una segunda oportunidad a esta compañía al borde de la quiebra.
Pero el verdadero punto de inflexión ocurrió en 2015.
Un Falcon 9 con 11 satélites despegó desde Cabo Cañaveral, y diez minutos después, el primer stage aterrizó verticalmente en la plataforma de lanzamiento. En ese momento, las viejas reglas de la industria aeroespacial fueron destrozadas. La era del aeroespacial barato fue inaugurada por esta antigua “perdedora” de la industria.
Por qué ahora es imprescindible hacer IPO
Musk alguna vez se opuso a salir a bolsa. En la reunión anual de hace tres años, afirmó que hacer IPO era “una invitación al sufrimiento”. Entonces, ¿qué cambió su opinión?
La respuesta es — el costo de la ambición.
Según la hoja de ruta de Musk, en dos años la primera nave Starship realizará una prueba de aterrizaje no tripulada en Marte, y en cuatro años, los humanos pisarán la superficie roja de Marte. Pero su visión final es lo más importante: en 20 años, construir una ciudad autosuficiente en Marte con 1000 naves Starship.
El capital necesario para esto es astronómico.
Musk ha declarado varias veces que el único propósito de acumular riqueza es hacer que la humanidad sea una “especie multiplanetaria”. Desde esta perspectiva, los cientos de millones de dólares recaudados en la IPO no se convertirán en yates o mansiones, sino en combustible, acero y oxígeno líquido.
Si logra recaudar 30 mil millones de dólares, SpaceX superará los 29 mil millones de dólares de Saudi Aramco en 2019, convirtiéndose en la IPO de mayor escala en la historia humana. Y Musk, además, se convertirá en el primer multimillonario en la historia en alcanzar la categoría de billonario.
Esta IPO, más que una “salida con ganancias” de Musk, es una tarifa de paso costosa para la humanidad en su camino hacia Marte.
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La valoración de 800 mil millones de dólares de SpaceX, comienza con una serie de explosiones de cohetes
2025年 en Wall Street circula un número: 1.5 billones de dólares. Esto no es la valoración de una gigante tecnológica, sino la valoración objetivo de SpaceX, que pronto hará su IPO bajo el liderazgo de Musk.
Hace apenas 23 años, la situación era completamente diferente. Cuando ese emprendedor de poco más de treinta años, que acababa de monetizar PayPal, decidió dedicarse a los cohetes, casi nadie confiaba en él. Gigantes aeroespaciales como Boeing y Lockheed Martin incluso se burlaban: ¿un software, qué derecho tiene a construir cohetes?
La revolución del acero inoxidable detrás de los números
Hoy en día, SpaceX está valorada en 800 mil millones de dólares, pero lo que realmente sostiene este valor astronómico no son los logros relucientes del cohete Falcon, sino el flujo de caja de Starlink.
Para finales de 2025, los suscriptores activos de Starlink en todo el mundo alcanzarán los 7.65 millones, con una base de usuarios que supera los 24.5 millones. Este sistema de internet, compuesto por miles de satélites en órbita baja, está pasando de ser una maravilla tecnológica a convertirse en infraestructura global. Los principios de primera naturaleza, que Musk ha enfatizado repetidamente, se han ejemplificado perfectamente en Starlink.
Los datos financieros lo confirman. Se espera que los ingresos de SpaceX en 2025 alcancen los 15 mil millones de dólares, y en 2026 se disparen a entre 22 y 24 mil millones, de los cuales más del 80% provendrán del negocio de Starlink.
No es una contratista aeroespacial tradicional, sino que se ha convertido en un gigante de las telecomunicaciones con una barrera de entrada de monopolio.
De la desesperación a la supervivencia
Pero el comienzo de la historia no fue tan brillante.
En 2008, fue el año más oscuro en la vida de Musk. Tesla estuvo al borde de la bancarrota, los fondos de SpaceX estaban a punto de agotarse, y el tercer lanzamiento de cohete acabó en una explosión sobre el Pacífico. Los medios dejaron de ser corteses, los proveedores comenzaron a cobrar deudas, y el ídolo de entonces, el “primer hombre en la luna” Armstrong, lo criticó públicamente por no entender de aeroespacial.
El cuarto lanzamiento fue la última apuesta.
El 28 de septiembre de 2008, el Falcon 1 despegó, y nueve minutos después, el motor se apagó según lo planeado, y en la sala de control estalló un aplauso ensordecedor. SpaceX sobrevivió. En diciembre, NASA llamó, y un contrato de 1.6 mil millones de dólares le dio una segunda oportunidad a esta compañía al borde de la quiebra.
Pero el verdadero punto de inflexión ocurrió en 2015.
Un Falcon 9 con 11 satélites despegó desde Cabo Cañaveral, y diez minutos después, el primer stage aterrizó verticalmente en la plataforma de lanzamiento. En ese momento, las viejas reglas de la industria aeroespacial fueron destrozadas. La era del aeroespacial barato fue inaugurada por esta antigua “perdedora” de la industria.
Por qué ahora es imprescindible hacer IPO
Musk alguna vez se opuso a salir a bolsa. En la reunión anual de hace tres años, afirmó que hacer IPO era “una invitación al sufrimiento”. Entonces, ¿qué cambió su opinión?
La respuesta es — el costo de la ambición.
Según la hoja de ruta de Musk, en dos años la primera nave Starship realizará una prueba de aterrizaje no tripulada en Marte, y en cuatro años, los humanos pisarán la superficie roja de Marte. Pero su visión final es lo más importante: en 20 años, construir una ciudad autosuficiente en Marte con 1000 naves Starship.
El capital necesario para esto es astronómico.
Musk ha declarado varias veces que el único propósito de acumular riqueza es hacer que la humanidad sea una “especie multiplanetaria”. Desde esta perspectiva, los cientos de millones de dólares recaudados en la IPO no se convertirán en yates o mansiones, sino en combustible, acero y oxígeno líquido.
Si logra recaudar 30 mil millones de dólares, SpaceX superará los 29 mil millones de dólares de Saudi Aramco en 2019, convirtiéndose en la IPO de mayor escala en la historia humana. Y Musk, además, se convertirá en el primer multimillonario en la historia en alcanzar la categoría de billonario.
Esta IPO, más que una “salida con ganancias” de Musk, es una tarifa de paso costosa para la humanidad en su camino hacia Marte.