A partir del 1 de enero, el panorama regulatorio de las criptomonedas cambió significativamente. El Reino Unido se unió a otros 47 países en la implementación del Marco de Reporte de Criptoactivos (CARF), un sistema de intercambio de información fiscal que afectará directamente a usuarios y plataformas de negociación.
¿Qué es realmente el CARF y por qué importa?
Diseñado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD), el CARF establece un estándar global para que las autoridades fiscales compartan datos de transacciones de criptoactivos. Los principales exchanges deben mantener registros detallados de todas las operaciones realizadas por residentes del Reino Unido y reportar esta información a la HM Revenue and Customs (HMRC), la agencia tributaria británica.
El Reino Unido como pionero en la región
Con su implementación inmediata, el Reino Unido se posiciona entre los primeros 48 países en adoptar este marco regulatorio. El objetivo es crear transparencia fiscal a escala internacional, donde la información sobre transacciones y situación fiscal de usuarios será compartida automáticamente entre jurisdicciones a partir de 2027.
Una red global que se expande rápidamente
Los primeros beneficiarios del intercambio de datos serán miembros de la Unión Europea, además de Brasil, Islas Caimán y Sudáfrica. Este es solo el comienzo: 75 países en total se han comprometido a adoptar el CARF. Estados Unidos planea sumarse al sistema en 2028, iniciando el intercambio de información un año después, en 2029.
Implicaciones para el mercado cripto
Esta estandarización representa un giro hacia la regulación coordinada. Los usuarios de criptomonedas en el Reino Unido deberán contar con que sus actividades de trading serán reportadas a las autoridades fiscales, mientras que las plataformas enfrentarán mayores requisitos de compliance y documentación. La tendencia refleja cómo los gobiernos buscan reducir la evasión fiscal en el sector digital de activos.
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El Reino Unido lidera nuevas normas de transparencia fiscal: Así funcionará el intercambio de datos cripto
A partir del 1 de enero, el panorama regulatorio de las criptomonedas cambió significativamente. El Reino Unido se unió a otros 47 países en la implementación del Marco de Reporte de Criptoactivos (CARF), un sistema de intercambio de información fiscal que afectará directamente a usuarios y plataformas de negociación.
¿Qué es realmente el CARF y por qué importa?
Diseñado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD), el CARF establece un estándar global para que las autoridades fiscales compartan datos de transacciones de criptoactivos. Los principales exchanges deben mantener registros detallados de todas las operaciones realizadas por residentes del Reino Unido y reportar esta información a la HM Revenue and Customs (HMRC), la agencia tributaria británica.
El Reino Unido como pionero en la región
Con su implementación inmediata, el Reino Unido se posiciona entre los primeros 48 países en adoptar este marco regulatorio. El objetivo es crear transparencia fiscal a escala internacional, donde la información sobre transacciones y situación fiscal de usuarios será compartida automáticamente entre jurisdicciones a partir de 2027.
Una red global que se expande rápidamente
Los primeros beneficiarios del intercambio de datos serán miembros de la Unión Europea, además de Brasil, Islas Caimán y Sudáfrica. Este es solo el comienzo: 75 países en total se han comprometido a adoptar el CARF. Estados Unidos planea sumarse al sistema en 2028, iniciando el intercambio de información un año después, en 2029.
Implicaciones para el mercado cripto
Esta estandarización representa un giro hacia la regulación coordinada. Los usuarios de criptomonedas en el Reino Unido deberán contar con que sus actividades de trading serán reportadas a las autoridades fiscales, mientras que las plataformas enfrentarán mayores requisitos de compliance y documentación. La tendencia refleja cómo los gobiernos buscan reducir la evasión fiscal en el sector digital de activos.