Cuando el mercado de criptomonedas fluctúa, una disputa sobre la filosofía de inversión vuelve a salir a la superficie
El precio de Bitcoin oscila alrededor de 85,555 dólares, y todo el mercado de activos criptográficos ha caído casi un 4% en un día. En medio de este caos, el economista Peter Schiff vuelve a lanzar duras críticas, dirigiendo su dedo acusador hacia MicroStrategy y su CEO Michael Saylor, por su plan de acumulación de Bitcoin durante cinco años — ¿es esta decisión una visión de futuro o una apuesta arriesgada?
La verdad digital: el paradoja de la inversión y el retorno
Según datos públicos, MicroStrategy ha invertido más de 4,8 mil millones a 5 mil millones de dólares en la compra de Bitcoin en los últimos cinco años. Actualmente, la compañía posee aproximadamente 671,268 Bitcoins, cuyo valor total, según el precio en tiempo real, ronda los 50,3 mil millones de dólares. La cifra parece enorme, pero las críticas de Schiff tocan un punto sensible: con un coste promedio de aproximadamente 75,000 dólares, la rentabilidad no realizada de MicroStrategy es solo un poco superior al 15%.
Este número resulta especialmente llamativo en tiempos de volatilidad del mercado. La semana pasada, en medio de una crisis de liquidez, la liquidación en cadena superó los 600 millones de dólares, y muchas posiciones apalancadas sufrieron una sangría en un solo día. En este contexto, Schiff plantea una hipótesis: si en lugar de invertir ese dinero en Bitcoin, se hubiera puesto en oro, los retornos podrían haberse duplicado o incluso triplicado.
Dos trayectorias de riqueza completamente diferentes
En los últimos cinco años, el oro ha subido aproximadamente un 131%, y la plata alcanzó nuevos máximos a finales de 2024, manteniéndose cerca de los 64 dólares. Mientras tanto, Bitcoin subió un 344% en ese mismo período, pero detrás de esa cifra hay caminos de volatilidad extremadamente complejos — desde el auge frenético de 2020, hasta la caída en 2022, y las oscilaciones repetidas actuales.
Los datos muestran que las subidas del oro y la plata suelen estar relacionadas con la incertidumbre económica — entornos de bajas tasas de interés y debilitamiento del dólar impulsan la entrada de fondos en estos activos tradicionales de refugio. En contraste, los activos digitales muestran características de alto riesgo, con volatilidades cortoplacistas extremas y una dependencia significativa del sentimiento del mercado en lugar de fundamentos sólidos.
La postura de Schiff encuentra cierto respaldo aquí: en diferentes fases del ciclo económico, el rendimiento de los activos de riesgo y los activos defensivos varía enormemente. Los Bitcoin de MicroStrategy pueden lucir impresionantes en un mercado alcista, pero en un mercado bajista podrían amplificar las malas noticias.
La respuesta de Saylor: tiempo y convicción
Frente a las críticas, Saylor no se ha echado atrás. Recientemente anunció que la compañía compró 10,645 Bitcoins más, con una inversión adicional de aproximadamente 980 millones de dólares, a un precio medio cercano a 92,098 dólares. Lo más importante es que destacó que el retorno anual de Bitcoin en 2024 alcanzó el 24,9%, lo que demuestra la racionalidad de su convicción a largo plazo.
Desde esta perspectiva, Saylor parece estar respondiendo a las dudas de Schiff con acciones: continúa acumulando en lugar de vender. Esta decisión refleja dos lógicas de inversión completamente distintas: una que considera Bitcoin como un activo digital escaso con valor a largo plazo, y otra que enfatiza los retornos reales y los riesgos de volatilidad.
La contradicción fundamental en la asignación de activos de la empresa
Como empresa cotizada, la estrategia de asignación de activos de MicroStrategy plantea una cuestión fundamental: ¿debería una empresa soportar la volatilidad extrema de los activos digitales? La teoría financiera tradicional favorece una diversificación para reducir riesgos — acciones, bonos, bienes raíces e incluso metales preciosos.
Pero la postura de Saylor rompe con esa norma. Su actitud de “todo en Bitcoin” hace que las acciones de MSTR sean en sí mismas una exposición apalancada a Bitcoin — el precio de sus acciones ha caído más del 60% en el último año, con una volatilidad mucho mayor que la de las acciones blue chip tradicionales. Para los inversores institucionales que buscan retornos estables, esta incertidumbre puede ser demasiado pesada.
El panorama del mercado en 2025
De cara al nuevo año, la estructura del mercado está en proceso de cambio. El oro y la plata están en una fase alcista, y los analistas pronostican que la subida anual de la plata podría superar el 100%. La fortaleza de estos metales preciosos contrasta con la volatilidad de los activos criptográficos. El flujo de fondos se está desplazando lentamente hacia los refugios tradicionales — los datos de suscripciones netas en ETFs confirman esta tendencia.
En este entorno, la estrategia de MicroStrategy ¿es una estrategia proactiva o una obstinada resistencia a los cambios? La respuesta quizás solo se clarifique al final del año.
Una reevaluación del problema central
La esencia de esta disputa no es si Peter Schiff tiene razón o no, ni cuál será el futuro a largo plazo de Bitcoin, sino: ¿Debería una empresa arriesgarse a extremos en su asignación de activos por una sola creencia?
Es un hecho que Bitcoin ha superado al oro en cinco años; pero también es cierto que en ciertos períodos, la estabilidad del oro supera a la de Bitcoin. MicroStrategy puede obtener enormes beneficios en un mercado alcista, pero en un mercado bajista también enfrentará pérdidas — esa es la regla del juego con apalancamiento.
La verdadera prueba no viene de las palabras de Peter Schiff, sino del próximo ciclo de mercado.
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La gran apuesta de MicroStrategy con Bitcoin: la prueba del mercado entre las dudas de Schiff y la firmeza de Saylor
Cuando el mercado de criptomonedas fluctúa, una disputa sobre la filosofía de inversión vuelve a salir a la superficie
El precio de Bitcoin oscila alrededor de 85,555 dólares, y todo el mercado de activos criptográficos ha caído casi un 4% en un día. En medio de este caos, el economista Peter Schiff vuelve a lanzar duras críticas, dirigiendo su dedo acusador hacia MicroStrategy y su CEO Michael Saylor, por su plan de acumulación de Bitcoin durante cinco años — ¿es esta decisión una visión de futuro o una apuesta arriesgada?
La verdad digital: el paradoja de la inversión y el retorno
Según datos públicos, MicroStrategy ha invertido más de 4,8 mil millones a 5 mil millones de dólares en la compra de Bitcoin en los últimos cinco años. Actualmente, la compañía posee aproximadamente 671,268 Bitcoins, cuyo valor total, según el precio en tiempo real, ronda los 50,3 mil millones de dólares. La cifra parece enorme, pero las críticas de Schiff tocan un punto sensible: con un coste promedio de aproximadamente 75,000 dólares, la rentabilidad no realizada de MicroStrategy es solo un poco superior al 15%.
Este número resulta especialmente llamativo en tiempos de volatilidad del mercado. La semana pasada, en medio de una crisis de liquidez, la liquidación en cadena superó los 600 millones de dólares, y muchas posiciones apalancadas sufrieron una sangría en un solo día. En este contexto, Schiff plantea una hipótesis: si en lugar de invertir ese dinero en Bitcoin, se hubiera puesto en oro, los retornos podrían haberse duplicado o incluso triplicado.
Dos trayectorias de riqueza completamente diferentes
En los últimos cinco años, el oro ha subido aproximadamente un 131%, y la plata alcanzó nuevos máximos a finales de 2024, manteniéndose cerca de los 64 dólares. Mientras tanto, Bitcoin subió un 344% en ese mismo período, pero detrás de esa cifra hay caminos de volatilidad extremadamente complejos — desde el auge frenético de 2020, hasta la caída en 2022, y las oscilaciones repetidas actuales.
Los datos muestran que las subidas del oro y la plata suelen estar relacionadas con la incertidumbre económica — entornos de bajas tasas de interés y debilitamiento del dólar impulsan la entrada de fondos en estos activos tradicionales de refugio. En contraste, los activos digitales muestran características de alto riesgo, con volatilidades cortoplacistas extremas y una dependencia significativa del sentimiento del mercado en lugar de fundamentos sólidos.
La postura de Schiff encuentra cierto respaldo aquí: en diferentes fases del ciclo económico, el rendimiento de los activos de riesgo y los activos defensivos varía enormemente. Los Bitcoin de MicroStrategy pueden lucir impresionantes en un mercado alcista, pero en un mercado bajista podrían amplificar las malas noticias.
La respuesta de Saylor: tiempo y convicción
Frente a las críticas, Saylor no se ha echado atrás. Recientemente anunció que la compañía compró 10,645 Bitcoins más, con una inversión adicional de aproximadamente 980 millones de dólares, a un precio medio cercano a 92,098 dólares. Lo más importante es que destacó que el retorno anual de Bitcoin en 2024 alcanzó el 24,9%, lo que demuestra la racionalidad de su convicción a largo plazo.
Desde esta perspectiva, Saylor parece estar respondiendo a las dudas de Schiff con acciones: continúa acumulando en lugar de vender. Esta decisión refleja dos lógicas de inversión completamente distintas: una que considera Bitcoin como un activo digital escaso con valor a largo plazo, y otra que enfatiza los retornos reales y los riesgos de volatilidad.
La contradicción fundamental en la asignación de activos de la empresa
Como empresa cotizada, la estrategia de asignación de activos de MicroStrategy plantea una cuestión fundamental: ¿debería una empresa soportar la volatilidad extrema de los activos digitales? La teoría financiera tradicional favorece una diversificación para reducir riesgos — acciones, bonos, bienes raíces e incluso metales preciosos.
Pero la postura de Saylor rompe con esa norma. Su actitud de “todo en Bitcoin” hace que las acciones de MSTR sean en sí mismas una exposición apalancada a Bitcoin — el precio de sus acciones ha caído más del 60% en el último año, con una volatilidad mucho mayor que la de las acciones blue chip tradicionales. Para los inversores institucionales que buscan retornos estables, esta incertidumbre puede ser demasiado pesada.
El panorama del mercado en 2025
De cara al nuevo año, la estructura del mercado está en proceso de cambio. El oro y la plata están en una fase alcista, y los analistas pronostican que la subida anual de la plata podría superar el 100%. La fortaleza de estos metales preciosos contrasta con la volatilidad de los activos criptográficos. El flujo de fondos se está desplazando lentamente hacia los refugios tradicionales — los datos de suscripciones netas en ETFs confirman esta tendencia.
En este entorno, la estrategia de MicroStrategy ¿es una estrategia proactiva o una obstinada resistencia a los cambios? La respuesta quizás solo se clarifique al final del año.
Una reevaluación del problema central
La esencia de esta disputa no es si Peter Schiff tiene razón o no, ni cuál será el futuro a largo plazo de Bitcoin, sino: ¿Debería una empresa arriesgarse a extremos en su asignación de activos por una sola creencia?
Es un hecho que Bitcoin ha superado al oro en cinco años; pero también es cierto que en ciertos períodos, la estabilidad del oro supera a la de Bitcoin. MicroStrategy puede obtener enormes beneficios en un mercado alcista, pero en un mercado bajista también enfrentará pérdidas — esa es la regla del juego con apalancamiento.
La verdadera prueba no viene de las palabras de Peter Schiff, sino del próximo ciclo de mercado.