El presidente de la SEC, Paul S. Atkins, pronunció un discurso durante una mesa redonda dedicada al equilibrio entre la privacidad en el ecosistema de las criptomonedas y los requisitos regulatorios. Sus palabras llaman la atención sobre el dilema fundamental al que se enfrentan los organismos de supervisión actuales: cómo combatir eficazmente las amenazas a la seguridad financiera sin infringir la libertad individual.
Las criptomonedas como instrumento potencial de vigilancia masiva
La tecnología blockchain presenta una paradoja. Por un lado, los registros públicos de transacciones pueden ofrecer una transparencia sin precedentes para fines regulatorios. Las empresas especializadas en análisis de cadenas de bloques combinan eficazmente la actividad on-chain con identidades off-chain, creando oportunidades para las fuerzas del orden.
Sin embargo, Atkins advierte sobre un camino peligroso. Si los reguladores adoptan un modelo en el que cada cartera se trate como un intermediario, cada software como una plataforma de intercambio y cada transacción requiera reportarse a las autoridades, el ecosistema de criptomonedas podría transformarse en la “arquitectura de supervisión financiera más poderosa de la historia”. Tal escenario convertiría al sector en un llamado panóptico, un sistema en el que cada movimiento financiero es observado.
Marcos regulatorios tradicionales en la era digital
Históricamente, organismos regulatorios como la SEC crearon herramientas para proteger a los inversores: el Consolidated Audit Trail (CAT), repositorios de datos de swaps, formularios PF. Estos instrumentos se justificaron por la necesidad de luchar contra fraudes y mantener la estabilidad del mercado. Sin embargo, como señala el presidente, el apetito de las agencias federales por recopilar datos amplía sistemáticamente el alcance de estas herramientas más allá de su propósito original.
En la era de los documentos en papel y los procesos manuales, existían limitaciones técnicas naturales en la cantidad de datos que las instituciones financieras podían recopilar. Las distancias geográficas y los retrasos procesales creaban una protección natural de la privacidad. La era digital eliminó esas barreras físicas, por lo que la discusión sobre las criptomonedas y las tecnologías que protegen la privacidad adquiere una relevancia especial.
Libertad financiera y seguridad nacional
El presidente subraya que la tradición estadounidense se basa en una tensión fundamental: los ciudadanos deberían tener el derecho a gestionar sus asuntos financieros sin supervisión gubernamental, mientras que el gobierno tiene la obligación de proteger la seguridad nacional mediante la Ley de Secreto Bancario y otros instrumentos similares.
La administración actual enfatiza la necesidad de devolver el poder a los ciudadanos, permitiéndoles gestionar sus activos, incluidos los en criptomonedas. Sin embargo, esto requiere reflexionar sobre qué nivel de supervisión es suficiente e imprescindible.
Soluciones tecnológicas para el problema de la privacidad
A pesar de los desafíos, la tecnología ofrece soluciones que el mundo analógico nunca tuvo. Pruebas de conocimiento cero, divulgación selectiva de información y proyectos de carteras permiten a los usuarios demostrar cumplimiento con los requisitos regulatorios sin revelar registros financieros completos ni datos personales detallados.
Es posible un modelo en el que las plataformas reguladas confirmen que sus usuarios han pasado la verificación, sin necesidad de almacenar permanentemente los detalles de cada transacción, pago o donación. Estas herramientas también pueden facilitar la migración sin problemas de los mercados tradicionales a la infraestructura blockchain.
Transparencia y eficiencia del mercado
La inherente transparencia total de las blockchains públicas plantea nuevos desafíos para el funcionamiento de los mercados. Las instituciones financieras tradicionalmente construían posiciones, probaban estrategias y aseguraban liquidez sin revelar inmediatamente esas acciones a la competencia. Si cada orden, transacción de cobertura y ajuste de cartera fuera visible en tiempo real, podrían surgir fenómenos como el frontrunning o el “efecto manada”, dificultando mucho la gestión del riesgo. La menor atracción de actividades de market making y underwriting podría debilitar la liquidez del mercado.
Camino a seguir: equilibrio entre seguridad y libertad
Atkins cree que existe un camino para conciliar el interés del gobierno en combatir amenazas a la seguridad nacional con el interés de los ciudadanos en mantener su privacidad. Sin embargo, esto requiere cambios profundos en la mentalidad de los reguladores. Primero y principal, deben proteger a los ciudadanos del control masivo, permitiendo al mismo tiempo que el gobierno cumpla con sus funciones importantes.
Citando a Friedrich von Hayek y su libro “La fatal arrogancia”, el presidente critica la creencia de que la acumulación de cada vez más datos por parte de expertos conduce a mejores decisiones. La práctica demuestra lo contrario: cuanto más información, más difícil y menos eficiente resulta tomar decisiones.
Conclusiones para el futuro de las criptomonedas
El discurso sirve como ejemplo para los reguladores de todo el mundo, mostrando que el futuro del sector de las criptomonedas depende de la capacidad de encontrar un equilibrio. La tecnología puede convertirse en una herramienta de control masivo o en una plataforma para la libertad financiera; todo depende de las decisiones que tomen hoy los organismos de supervisión y los responsables políticos.
El debate sobre los límites de la privacidad y la regulación de blockchain se convierte en una cuestión clave para el futuro del ecosistema financiero.
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Discurso sobre el futuro de la regulación de las criptomonedas: entre la supervisión y la privacidad de los ciudadanos
El presidente de la SEC, Paul S. Atkins, pronunció un discurso durante una mesa redonda dedicada al equilibrio entre la privacidad en el ecosistema de las criptomonedas y los requisitos regulatorios. Sus palabras llaman la atención sobre el dilema fundamental al que se enfrentan los organismos de supervisión actuales: cómo combatir eficazmente las amenazas a la seguridad financiera sin infringir la libertad individual.
Las criptomonedas como instrumento potencial de vigilancia masiva
La tecnología blockchain presenta una paradoja. Por un lado, los registros públicos de transacciones pueden ofrecer una transparencia sin precedentes para fines regulatorios. Las empresas especializadas en análisis de cadenas de bloques combinan eficazmente la actividad on-chain con identidades off-chain, creando oportunidades para las fuerzas del orden.
Sin embargo, Atkins advierte sobre un camino peligroso. Si los reguladores adoptan un modelo en el que cada cartera se trate como un intermediario, cada software como una plataforma de intercambio y cada transacción requiera reportarse a las autoridades, el ecosistema de criptomonedas podría transformarse en la “arquitectura de supervisión financiera más poderosa de la historia”. Tal escenario convertiría al sector en un llamado panóptico, un sistema en el que cada movimiento financiero es observado.
Marcos regulatorios tradicionales en la era digital
Históricamente, organismos regulatorios como la SEC crearon herramientas para proteger a los inversores: el Consolidated Audit Trail (CAT), repositorios de datos de swaps, formularios PF. Estos instrumentos se justificaron por la necesidad de luchar contra fraudes y mantener la estabilidad del mercado. Sin embargo, como señala el presidente, el apetito de las agencias federales por recopilar datos amplía sistemáticamente el alcance de estas herramientas más allá de su propósito original.
En la era de los documentos en papel y los procesos manuales, existían limitaciones técnicas naturales en la cantidad de datos que las instituciones financieras podían recopilar. Las distancias geográficas y los retrasos procesales creaban una protección natural de la privacidad. La era digital eliminó esas barreras físicas, por lo que la discusión sobre las criptomonedas y las tecnologías que protegen la privacidad adquiere una relevancia especial.
Libertad financiera y seguridad nacional
El presidente subraya que la tradición estadounidense se basa en una tensión fundamental: los ciudadanos deberían tener el derecho a gestionar sus asuntos financieros sin supervisión gubernamental, mientras que el gobierno tiene la obligación de proteger la seguridad nacional mediante la Ley de Secreto Bancario y otros instrumentos similares.
La administración actual enfatiza la necesidad de devolver el poder a los ciudadanos, permitiéndoles gestionar sus activos, incluidos los en criptomonedas. Sin embargo, esto requiere reflexionar sobre qué nivel de supervisión es suficiente e imprescindible.
Soluciones tecnológicas para el problema de la privacidad
A pesar de los desafíos, la tecnología ofrece soluciones que el mundo analógico nunca tuvo. Pruebas de conocimiento cero, divulgación selectiva de información y proyectos de carteras permiten a los usuarios demostrar cumplimiento con los requisitos regulatorios sin revelar registros financieros completos ni datos personales detallados.
Es posible un modelo en el que las plataformas reguladas confirmen que sus usuarios han pasado la verificación, sin necesidad de almacenar permanentemente los detalles de cada transacción, pago o donación. Estas herramientas también pueden facilitar la migración sin problemas de los mercados tradicionales a la infraestructura blockchain.
Transparencia y eficiencia del mercado
La inherente transparencia total de las blockchains públicas plantea nuevos desafíos para el funcionamiento de los mercados. Las instituciones financieras tradicionalmente construían posiciones, probaban estrategias y aseguraban liquidez sin revelar inmediatamente esas acciones a la competencia. Si cada orden, transacción de cobertura y ajuste de cartera fuera visible en tiempo real, podrían surgir fenómenos como el frontrunning o el “efecto manada”, dificultando mucho la gestión del riesgo. La menor atracción de actividades de market making y underwriting podría debilitar la liquidez del mercado.
Camino a seguir: equilibrio entre seguridad y libertad
Atkins cree que existe un camino para conciliar el interés del gobierno en combatir amenazas a la seguridad nacional con el interés de los ciudadanos en mantener su privacidad. Sin embargo, esto requiere cambios profundos en la mentalidad de los reguladores. Primero y principal, deben proteger a los ciudadanos del control masivo, permitiendo al mismo tiempo que el gobierno cumpla con sus funciones importantes.
Citando a Friedrich von Hayek y su libro “La fatal arrogancia”, el presidente critica la creencia de que la acumulación de cada vez más datos por parte de expertos conduce a mejores decisiones. La práctica demuestra lo contrario: cuanto más información, más difícil y menos eficiente resulta tomar decisiones.
Conclusiones para el futuro de las criptomonedas
El discurso sirve como ejemplo para los reguladores de todo el mundo, mostrando que el futuro del sector de las criptomonedas depende de la capacidad de encontrar un equilibrio. La tecnología puede convertirse en una herramienta de control masivo o en una plataforma para la libertad financiera; todo depende de las decisiones que tomen hoy los organismos de supervisión y los responsables políticos.
El debate sobre los límites de la privacidad y la regulación de blockchain se convierte en una cuestión clave para el futuro del ecosistema financiero.