El camino de Ethereum hacia la escalabilidad marcará un hito decisivo en 2026, cuando el fork Glamsterdam introduzca cambios significativamente impactantes en toda la arquitectura de la red. El límite de gas sufrirá un incremento sustancial, pasando de 60 millones a los actuales 200 millones, transformando fundamentalmente la velocidad de procesamiento en la mainnet.
La revolución técnica de Glamsterdam: de reejecución a verificación
El cambio principal concierne al papel de los validadores. Una porción significativa de ellos abandonará la reejecución directa de las transacciones para adoptar el modelo de verificación mediante pruebas de conocimiento cero (ZK). Este cambio no solo representa una optimización técnica, sino una reimaginación de cómo la red procesa los datos.
Con esta transición, Ethereum Layer 1 estará en un camino de desarrollo capaz de alcanzar hasta 10.000 transacciones por segundo (TPS) en los próximos años, aunque 2026 seguirá siendo una fase de consolidación más que de plena realización de este objetivo.
L2: de complemento a ecosistema maduro
Mientras tanto, los avances en Layer 2 continuarán en paralelo con una fuerza creciente. El aumento de los bloques de datos—que podrán alcanzar 72 o más por bloque—permitirá a los sistemas L2 procesar cientos de miles de transacciones por segundo, multiplicando significativamente la capacidad total.
ZKsync ya ha demostrado esta dirección con la actualización Atlas, que permite que los fondos permanezcan en la mainnet mientras las transacciones ocurren en un entorno de ejecución rápido en la cadena elástica. Esta experiencia de usuario mejorada representa un punto de inflexión para la adopción de Layer 2.
Interoperabilidad y privacidad: los pilares del 2026
El ecosistema de Ethereum se está orientando hacia un modelo de interoperabilidad diseñado, que será implementado mediante el fork Heze-Bogota. Esto permitirá operaciones cross-chain sin fricciones entre los diversos L2, creando un entorno donde la liquidez y los servicios fluyen de manera natural.
Paralelamente, la privacidad emerge como un enfoque central para 2026. Las iniciativas dirigidas a mejorar la resistencia a la censura y la confidencialidad de las transacciones formarán parte integral de esta evolución, posicionando a Ethereum no solo como una infraestructura escalable, sino como un ecosistema robusto e inclusivo.
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Ethereum 2026: la transformación radical de la capacidad de procesamiento a través de Glamsterdam
El camino de Ethereum hacia la escalabilidad marcará un hito decisivo en 2026, cuando el fork Glamsterdam introduzca cambios significativamente impactantes en toda la arquitectura de la red. El límite de gas sufrirá un incremento sustancial, pasando de 60 millones a los actuales 200 millones, transformando fundamentalmente la velocidad de procesamiento en la mainnet.
La revolución técnica de Glamsterdam: de reejecución a verificación
El cambio principal concierne al papel de los validadores. Una porción significativa de ellos abandonará la reejecución directa de las transacciones para adoptar el modelo de verificación mediante pruebas de conocimiento cero (ZK). Este cambio no solo representa una optimización técnica, sino una reimaginación de cómo la red procesa los datos.
Con esta transición, Ethereum Layer 1 estará en un camino de desarrollo capaz de alcanzar hasta 10.000 transacciones por segundo (TPS) en los próximos años, aunque 2026 seguirá siendo una fase de consolidación más que de plena realización de este objetivo.
L2: de complemento a ecosistema maduro
Mientras tanto, los avances en Layer 2 continuarán en paralelo con una fuerza creciente. El aumento de los bloques de datos—que podrán alcanzar 72 o más por bloque—permitirá a los sistemas L2 procesar cientos de miles de transacciones por segundo, multiplicando significativamente la capacidad total.
ZKsync ya ha demostrado esta dirección con la actualización Atlas, que permite que los fondos permanezcan en la mainnet mientras las transacciones ocurren en un entorno de ejecución rápido en la cadena elástica. Esta experiencia de usuario mejorada representa un punto de inflexión para la adopción de Layer 2.
Interoperabilidad y privacidad: los pilares del 2026
El ecosistema de Ethereum se está orientando hacia un modelo de interoperabilidad diseñado, que será implementado mediante el fork Heze-Bogota. Esto permitirá operaciones cross-chain sin fricciones entre los diversos L2, creando un entorno donde la liquidez y los servicios fluyen de manera natural.
Paralelamente, la privacidad emerge como un enfoque central para 2026. Las iniciativas dirigidas a mejorar la resistencia a la censura y la confidencialidad de las transacciones formarán parte integral de esta evolución, posicionando a Ethereum no solo como una infraestructura escalable, sino como un ecosistema robusto e inclusivo.