Un mes de tiempo, la cuenta perdió un total de 80,000 USDT. ¿Y después? En las siguientes dos semanas, ¡logró recuperar 50,000 de forma contraria!
Detrás de este cambio, no hay ningún secreto técnico complicado.
El problema de este trader era bastante típico: podía leer indicadores, dibujar niveles de soporte y resistencia, y en cuanto había algún movimiento en el mercado, no podía resistirse a hacer una operación. Parecía que lo sabía todo, excepto por un fallo fatal: ¡sus dedos eran demasiado activos!
Un día, vino y dijo una frase que sonó muy dura pero también muy real: «No espero hacerme rico de la noche a la mañana, solo quiero que dejen de comerme lentamente día a día.»
No le expliqué ninguna regla técnica avanzada, solo le propuse probar una restricción sencilla: como máximo dos operaciones por semana.
En la primera semana, claramente se notaba que estaba conteniendo las ganas. Las fluctuaciones del mercado le hacían temblar los dedos, pero logró resistirse. ¿El resultado? Esa semana no tuvo pérdidas.
Hacia el décimo día, empezó a notar un fenómeno que iba en contra de su intuición: cuanto menos perseguía y buscaba entrar, más lograba captar movimientos completos del mercado.
Dos semanas después, envió una captura de pantalla de su cuenta. La pérdida de 8万 finalmente se detuvo, e incluso logró acumular una ganancia adicional de 5万.
Su resumen fue muy simple: «Resulta que no hacer operaciones es mucho mejor que hacerlas al azar.»
La razón por la que esta historia vale la pena escuchar es porque revela un fenómeno común en el mercado. Muchas personas en realidad no carecen de oportunidades, sino de una disciplina que les permita desacelerar su ritmo. Operar con frecuencia es como luchar constantemente contra el mercado, y al final, suele desgastarlos por completo.
Si tú también has pasado por una fase de consumo excesivo por sobreoperar, quizás el verdadero punto de ruptura no esté en aprender más técnicas de trading, sino en encontrar un método que te permita desacelerar y mantener la calma en tus operaciones.
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DegenDreamer
· hace13h
Dos pedidos a la semana suena simple, en realidad es más difícil que cualquier tecnología. Los dedos son realmente el pecado original.
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HodlTheDoor
· hace13h
Esta estrategia de dos pedidos por semana es genial, realmente puede ayudar a dejar el hábito de tocarse.
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DeepRabbitHole
· hace13h
Eso es exactamente mi problema... Cada vez soy torpe y no puedo mantener presionado, y en una semana las órdenes se acumulan en montones
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SmartContractPhobia
· hace13h
Realmente no puedo dejar de usar el dedo para operar, yo también tengo ese problema, ¡dos operaciones por semana ya es difícil...
Este tipo aguantó una semana entera y en cambio ganó dinero? ¿Por qué es tan contraintuitivo...
El arte de detener las pérdidas es no hacer nada, eso lo he sentido...
En lugar de hacer scroll y mirar el mercado, es mejor ir a dormir, solo cuando estás despierto puedes entender claramente la tendencia.
Los días con más de diez operaciones son realmente agotadores, ahora entiendo lo que significa ser masacrado por el mercado…
Un mes de tiempo, la cuenta perdió un total de 80,000 USDT. ¿Y después? En las siguientes dos semanas, ¡logró recuperar 50,000 de forma contraria!
Detrás de este cambio, no hay ningún secreto técnico complicado.
El problema de este trader era bastante típico: podía leer indicadores, dibujar niveles de soporte y resistencia, y en cuanto había algún movimiento en el mercado, no podía resistirse a hacer una operación. Parecía que lo sabía todo, excepto por un fallo fatal: ¡sus dedos eran demasiado activos!
Un día, vino y dijo una frase que sonó muy dura pero también muy real: «No espero hacerme rico de la noche a la mañana, solo quiero que dejen de comerme lentamente día a día.»
No le expliqué ninguna regla técnica avanzada, solo le propuse probar una restricción sencilla: como máximo dos operaciones por semana.
En la primera semana, claramente se notaba que estaba conteniendo las ganas. Las fluctuaciones del mercado le hacían temblar los dedos, pero logró resistirse. ¿El resultado? Esa semana no tuvo pérdidas.
Hacia el décimo día, empezó a notar un fenómeno que iba en contra de su intuición: cuanto menos perseguía y buscaba entrar, más lograba captar movimientos completos del mercado.
Dos semanas después, envió una captura de pantalla de su cuenta. La pérdida de 8万 finalmente se detuvo, e incluso logró acumular una ganancia adicional de 5万.
Su resumen fue muy simple: «Resulta que no hacer operaciones es mucho mejor que hacerlas al azar.»
La razón por la que esta historia vale la pena escuchar es porque revela un fenómeno común en el mercado. Muchas personas en realidad no carecen de oportunidades, sino de una disciplina que les permita desacelerar su ritmo. Operar con frecuencia es como luchar constantemente contra el mercado, y al final, suele desgastarlos por completo.
Si tú también has pasado por una fase de consumo excesivo por sobreoperar, quizás el verdadero punto de ruptura no esté en aprender más técnicas de trading, sino en encontrar un método que te permita desacelerar y mantener la calma en tus operaciones.