La infraestructura energética estadounidense enfrenta un cuello de botella crítico. Según Benjamin Melman, responsable de inversiones en Edmond de Rothschild, la brecha entre la oferta y la demanda de electricidad está generando una pugna intensificada en el sector de inteligencia artificial.
El diagnóstico es claro: la capacidad de generación actual en Estados Unidos resulta insuficiente para sostener el crecimiento explosivo de las operaciones de IA. Esta carencia estructural ha derivado en tarifas eléctricas sustancialmente elevadas comparadas con otras geografías.
El impacto en los márgenes operativos
Melman advierte que esta realidad creará un escenario de competencia acelerada por recursos energéticos baratos. Las empresas de inteligencia artificial estadounidenses se verán obligadas a optimizar sus consumos o reubicar operaciones, lo que inevitablemente incrementará sus estructuras de costos operativos.
El especialista de Edmond de Rothschild subraya que la presión tarifaria no es un fenómeno aislado, sino síntoma de una desalineación fundamental entre la infraestructura energética nacional y las necesidades de una industria en expansión acelerada. Sin intervención estructural, esta dinámica continuará erosionando la rentabilidad de las operaciones de IA en el país.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La crisis energética en EE.UU. presiona a los gigantes de IA: Melman advierte sobre el alza de gastos operacionales
La infraestructura energética estadounidense enfrenta un cuello de botella crítico. Según Benjamin Melman, responsable de inversiones en Edmond de Rothschild, la brecha entre la oferta y la demanda de electricidad está generando una pugna intensificada en el sector de inteligencia artificial.
El diagnóstico es claro: la capacidad de generación actual en Estados Unidos resulta insuficiente para sostener el crecimiento explosivo de las operaciones de IA. Esta carencia estructural ha derivado en tarifas eléctricas sustancialmente elevadas comparadas con otras geografías.
El impacto en los márgenes operativos
Melman advierte que esta realidad creará un escenario de competencia acelerada por recursos energéticos baratos. Las empresas de inteligencia artificial estadounidenses se verán obligadas a optimizar sus consumos o reubicar operaciones, lo que inevitablemente incrementará sus estructuras de costos operativos.
El especialista de Edmond de Rothschild subraya que la presión tarifaria no es un fenómeno aislado, sino síntoma de una desalineación fundamental entre la infraestructura energética nacional y las necesidades de una industria en expansión acelerada. Sin intervención estructural, esta dinámica continuará erosionando la rentabilidad de las operaciones de IA en el país.