La persistente debilidad del yen japonés ha convertido las operaciones de carry trade en una de las estrategias más populares entre los operadores globales. Sin embargo, bajo esta aparente calma de mercado se acumula una presión cada vez mayor que podría desencadenar un “rinoceronte gris” en 2026.
Cómo el carry trade se volvió demasiado peligroso
Las operaciones de carry trade funcionan según un principio simple: pedir prestado en una moneda débil (el yen) para invertir en activos de mayor rentabilidad. Cuando las tasas de interés japonesas se mantienen bajas y el yen se deprecia continuamente, este negocio se vuelve irresistible para muchos fondos y operadores especulativos.
El problema es que a medida que más participantes se suman a esta estrategia, la aglomeración de posiciones se intensifica. Los mercados se saturan de apalancamiento excesivo, y cualquier cambio inesperado en las condiciones monetarias podría provocar un desapalancamiento masivo.
Por qué 2026 podría ser el punto de quiebre
El Banco de Japón ha estado señalando su intención de normalizar las tasas de interés. Si finalmente sube las tasas de forma más agresiva de lo esperado, o si el yen comienza a recuperarse con rapidez, los operadores que han acumulado posiciones cortas en yenes enfrentarían pérdidas significativas.
En ese escenario, la liquidación forzada de posiciones se propietaría por todo el mercado, afectando no solo a los operadores de divisas, sino también a mercados de criptomonedas, acciones y bonos. Este “rinoceronte gris” —una amenaza predecible que ha sido ignorada por la avidez de ganancias— estaría finalmente en camino.
La lectura de mercado que deberías hacer
La realidad es que ningún fenómeno económico ocurre de la noche a la mañana. Las señales ya están ahí: volatilidad inusual en pares de divisas, presión en los mercados emergentes y movimientos defensivos en los precios de refugio seguro.
Para los operadores, la pregunta clave no es si sucederá, sino cuándo. Prepararse para una corrección severa no significa abandonar el carry trade, sino reducir la exposición apalancada y diversificar las fuentes de riesgo. El mercado siempre otorga oportunidades a quienes ven venir la tormenta.
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Los riesgos ocultos del carry trade en yenes: ¿cuándo estallará la bomba de tiempo?
La persistente debilidad del yen japonés ha convertido las operaciones de carry trade en una de las estrategias más populares entre los operadores globales. Sin embargo, bajo esta aparente calma de mercado se acumula una presión cada vez mayor que podría desencadenar un “rinoceronte gris” en 2026.
Cómo el carry trade se volvió demasiado peligroso
Las operaciones de carry trade funcionan según un principio simple: pedir prestado en una moneda débil (el yen) para invertir en activos de mayor rentabilidad. Cuando las tasas de interés japonesas se mantienen bajas y el yen se deprecia continuamente, este negocio se vuelve irresistible para muchos fondos y operadores especulativos.
El problema es que a medida que más participantes se suman a esta estrategia, la aglomeración de posiciones se intensifica. Los mercados se saturan de apalancamiento excesivo, y cualquier cambio inesperado en las condiciones monetarias podría provocar un desapalancamiento masivo.
Por qué 2026 podría ser el punto de quiebre
El Banco de Japón ha estado señalando su intención de normalizar las tasas de interés. Si finalmente sube las tasas de forma más agresiva de lo esperado, o si el yen comienza a recuperarse con rapidez, los operadores que han acumulado posiciones cortas en yenes enfrentarían pérdidas significativas.
En ese escenario, la liquidación forzada de posiciones se propietaría por todo el mercado, afectando no solo a los operadores de divisas, sino también a mercados de criptomonedas, acciones y bonos. Este “rinoceronte gris” —una amenaza predecible que ha sido ignorada por la avidez de ganancias— estaría finalmente en camino.
La lectura de mercado que deberías hacer
La realidad es que ningún fenómeno económico ocurre de la noche a la mañana. Las señales ya están ahí: volatilidad inusual en pares de divisas, presión en los mercados emergentes y movimientos defensivos en los precios de refugio seguro.
Para los operadores, la pregunta clave no es si sucederá, sino cuándo. Prepararse para una corrección severa no significa abandonar el carry trade, sino reducir la exposición apalancada y diversificar las fuentes de riesgo. El mercado siempre otorga oportunidades a quienes ven venir la tormenta.