El 2025 entregó a los mercados cripto una lección de humildad. Lo que comenzó como un año de promesas casi seguras—con BTC abriendo en 93.507 dólares y brillando de optimismo—se convirtió en una fascinante danza entre exceso e incertidumbre. Las “cuatro estaciones” del mercado han contado una historia de todo menos trivial: desde la euforia inicial hasta la turbulencia regulatoria, desde la carrera a máximos históricos hasta el consolidamiento de fin de año que sigue generando debate entre los operadores.
La primavera del optimismo: cuando Trump y la Fed escribieron el guion perfecto
El inicio de enero trajo consigo una carga alcista casi antinatural. La Reserva Federal mantuvo las tasas estables entre el 4,25% y el 4,5%, pero las señales eran claras: el banco central preparaba el terreno para un relajamiento de la liquidez. Powell reiteró que los recortes de tasas llegarían solo si había “progresos reales en la inflación”, creando un ambiente de espera bien calibrado.
Pero el verdadero catalizador llegó el 20 de enero, cuando Trump volvió a pisar la Casa Blanca como el primer “presidente cripto” de la historia estadounidense. Esta convergencia—señales de relajamiento monetario + regreso de un líder favorable al sector—hizo explotar la demanda de activos digitales. BTC subió constantemente, superando los 100.000 dólares ya en febrero y manteniéndose firmemente allí durante la mayor parte del mes.
El verano de la volatilidad: tarifas y correcciones
Pero no podía durar así. A finales de febrero, Trump anunció la imposición de tarifas a Canadá y México, con efecto desde el 4 de marzo. Lo que parecía una jugada táctica se convirtió en una onda de choque para los mercados globales.
La reunión de la Fed del 23 de marzo cortó de raíz: tasas estables, sí, pero con una revisión al alza de las expectativas de inflación. El " rally de recortes rápidos" terminó antes de comenzar. El mercado revisó sus apuestas, y BTC pagó el precio: breve ola de ventas, aumento de la volatilidad, preferencia por refugios seguros.
El otoño de la gloria y los máximos inesperados
Y sin embargo, el mercado no había terminado. Si las “cuatro estaciones” de 2025 tienen una lección, es esta: la resiliencia de las tendencias cuando las bases permanecen sólidas.
Desde mayo en adelante, el contexto cambió. El 17 de junio, el Senado aprobó la “GÉNIO” Act para la regulación de las stablecoins. El 18 de julio, Trump la firmó, marcando la primera vez en la historia estadounidense que las stablecoins digitales recibían un marco normativo real. Al mismo tiempo, la Cámara aprobó la “No CBDC Surveillance State Act” y la “Digital Asset Market Clarity Act”, creando un entorno regulatorio cada vez más favorable.
Mientras tanto, el 18 de septiembre, la Fed realizó su primer recorte de tasas de 25 puntos básicos, llevando el rango al 4%-4,25%. La liquidez volvió a fluir hacia los activos riesgosos. El 1 de octubre, el cierre del gobierno generó una demanda adicional de refugios, y BTC se convirtió en la opción preferida por instituciones y minoristas.
¿El resultado? BTC alcanzó un máximo histórico de 124.774 dólares el 7 de octubre, con un máximo absoluto de 126.08K según los datos más recientes. Durante todo octubre, el precio se mantuvo firmemente por encima de los 110.000 dólares.
El invierno de la duda: cuando la realidad macroeconómica llama a la puerta
Pero como en todas las “cuatro estaciones”, el invierno llegó inexorablemente. El 1 de noviembre, BTC estaba en 109.574 dólares; desde allí, comenzó una caída progresiva. El 23 de noviembre, el precio tocó los 84.682 dólares—una caída del 22,71% en menos de tres semanas.
¿La causa? El cierre del gobierno creó un vacío de datos económicos. Sin estas señales, el mercado empezó a cuestionarse sobre el futuro de las tasas de interés y la salud de la economía. Aunque BTC permaneció por encima de los 90.000 dólares durante la mayor parte de noviembre y diciembre, la tendencia alcista se debilitó visiblemente.
El 10 de diciembre, la Fed realizó su tercer recorte del año (25 puntos básicos), pero el mercado lo interpretó no como una oportunidad, sino como una señal de recesión inminente—un “recorte recesivo”. Los inversores comenzaron a preferir asignaciones más prudentes.
Actualmente, BTC cotiza a 91.55K (+0.94% en las últimas 24 horas, pero -1.07% en siete días), con los operadores esperando un posible “rally navideño” como última sacudida del año.
Las lecciones de las “cuatro estaciones”: qué nos espera en 2026
Las “cuatro estaciones” de 2025 han dibujado un gráfico muy claro: la correlación entre BTC y los mercados financieros tradicionales se ha incrementado significativamente, y el ciclo político—Trump, Fed, regulación—ha seguido dominando la agenda del precio.
Para 2026, dos variables merecen máxima atención: el camino definitivo de las tasas globales y el consolidamiento del nuevo marco normativo cripto en Estados Unidos. Si 2025 ha enseñado algo, es que las “cuatro estaciones” de volatilidad pueden transformarse rápidamente, y quienes permanezcan atentos a los ciclos macro—en lugar de perseguir máximos históricos—tendrán mayores probabilidades de navegar el año venidero.
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Cómo las "cuatro estaciones" de 2025 han moldeado el camino de BTC: de la euforia a la volatilidad
El 2025 entregó a los mercados cripto una lección de humildad. Lo que comenzó como un año de promesas casi seguras—con BTC abriendo en 93.507 dólares y brillando de optimismo—se convirtió en una fascinante danza entre exceso e incertidumbre. Las “cuatro estaciones” del mercado han contado una historia de todo menos trivial: desde la euforia inicial hasta la turbulencia regulatoria, desde la carrera a máximos históricos hasta el consolidamiento de fin de año que sigue generando debate entre los operadores.
La primavera del optimismo: cuando Trump y la Fed escribieron el guion perfecto
El inicio de enero trajo consigo una carga alcista casi antinatural. La Reserva Federal mantuvo las tasas estables entre el 4,25% y el 4,5%, pero las señales eran claras: el banco central preparaba el terreno para un relajamiento de la liquidez. Powell reiteró que los recortes de tasas llegarían solo si había “progresos reales en la inflación”, creando un ambiente de espera bien calibrado.
Pero el verdadero catalizador llegó el 20 de enero, cuando Trump volvió a pisar la Casa Blanca como el primer “presidente cripto” de la historia estadounidense. Esta convergencia—señales de relajamiento monetario + regreso de un líder favorable al sector—hizo explotar la demanda de activos digitales. BTC subió constantemente, superando los 100.000 dólares ya en febrero y manteniéndose firmemente allí durante la mayor parte del mes.
El verano de la volatilidad: tarifas y correcciones
Pero no podía durar así. A finales de febrero, Trump anunció la imposición de tarifas a Canadá y México, con efecto desde el 4 de marzo. Lo que parecía una jugada táctica se convirtió en una onda de choque para los mercados globales.
La reunión de la Fed del 23 de marzo cortó de raíz: tasas estables, sí, pero con una revisión al alza de las expectativas de inflación. El " rally de recortes rápidos" terminó antes de comenzar. El mercado revisó sus apuestas, y BTC pagó el precio: breve ola de ventas, aumento de la volatilidad, preferencia por refugios seguros.
El otoño de la gloria y los máximos inesperados
Y sin embargo, el mercado no había terminado. Si las “cuatro estaciones” de 2025 tienen una lección, es esta: la resiliencia de las tendencias cuando las bases permanecen sólidas.
Desde mayo en adelante, el contexto cambió. El 17 de junio, el Senado aprobó la “GÉNIO” Act para la regulación de las stablecoins. El 18 de julio, Trump la firmó, marcando la primera vez en la historia estadounidense que las stablecoins digitales recibían un marco normativo real. Al mismo tiempo, la Cámara aprobó la “No CBDC Surveillance State Act” y la “Digital Asset Market Clarity Act”, creando un entorno regulatorio cada vez más favorable.
Mientras tanto, el 18 de septiembre, la Fed realizó su primer recorte de tasas de 25 puntos básicos, llevando el rango al 4%-4,25%. La liquidez volvió a fluir hacia los activos riesgosos. El 1 de octubre, el cierre del gobierno generó una demanda adicional de refugios, y BTC se convirtió en la opción preferida por instituciones y minoristas.
¿El resultado? BTC alcanzó un máximo histórico de 124.774 dólares el 7 de octubre, con un máximo absoluto de 126.08K según los datos más recientes. Durante todo octubre, el precio se mantuvo firmemente por encima de los 110.000 dólares.
El invierno de la duda: cuando la realidad macroeconómica llama a la puerta
Pero como en todas las “cuatro estaciones”, el invierno llegó inexorablemente. El 1 de noviembre, BTC estaba en 109.574 dólares; desde allí, comenzó una caída progresiva. El 23 de noviembre, el precio tocó los 84.682 dólares—una caída del 22,71% en menos de tres semanas.
¿La causa? El cierre del gobierno creó un vacío de datos económicos. Sin estas señales, el mercado empezó a cuestionarse sobre el futuro de las tasas de interés y la salud de la economía. Aunque BTC permaneció por encima de los 90.000 dólares durante la mayor parte de noviembre y diciembre, la tendencia alcista se debilitó visiblemente.
El 10 de diciembre, la Fed realizó su tercer recorte del año (25 puntos básicos), pero el mercado lo interpretó no como una oportunidad, sino como una señal de recesión inminente—un “recorte recesivo”. Los inversores comenzaron a preferir asignaciones más prudentes.
Actualmente, BTC cotiza a 91.55K (+0.94% en las últimas 24 horas, pero -1.07% en siete días), con los operadores esperando un posible “rally navideño” como última sacudida del año.
Las lecciones de las “cuatro estaciones”: qué nos espera en 2026
Las “cuatro estaciones” de 2025 han dibujado un gráfico muy claro: la correlación entre BTC y los mercados financieros tradicionales se ha incrementado significativamente, y el ciclo político—Trump, Fed, regulación—ha seguido dominando la agenda del precio.
Para 2026, dos variables merecen máxima atención: el camino definitivo de las tasas globales y el consolidamiento del nuevo marco normativo cripto en Estados Unidos. Si 2025 ha enseñado algo, es que las “cuatro estaciones” de volatilidad pueden transformarse rápidamente, y quienes permanezcan atentos a los ciclos macro—en lugar de perseguir máximos históricos—tendrán mayores probabilidades de navegar el año venidero.