Los últimos movimientos en los mercados financieros muestran una relación cada vez más estrecha entre las criptomonedas y los activos de riesgo globales. Desde principios de año, Bitcoin se ha mantenido cerca del nivel de $91.55K (aumento del 0.98% en 24 horas), mientras que Ethereum cotiza alrededor de los $3.14K (+1.51% en el día). Esta sincronización con los mercados tradicionales de capital se refleja en decisiones macroeconómicas globales, incluyendo las recientes sanciones estadounidenses que provocaron una caída en los precios del petróleo y, al mismo tiempo, impulsaron al alza las acciones.
Cuando la política se convierte en catalizador de los mercados
La tensión geopolítica ha generado consecuencias inesperadas para los activos digitales. Las últimas acciones de EE. UU. contra Venezuela han provocado una ola de especulaciones sobre las posibles reservas de Bitcoin del país, cuyo tamaño podría convertirlo en uno de los mayores propietarios soberanos de criptomonedas. Aunque esta hipótesis aún no ha sido verificada, ha captado la atención de los traders como un posible factor que podría acelerar el movimiento al alza. Paralelamente, la presión deflacionaria derivada de la caída en los precios de la energía crea un entorno favorable para la redistribución de capital hacia los activos digitales.
La estructura del mercado indica un cambio de ánimo
El análisis de las posiciones en los mercados de opciones revela una transformación significativa en el comportamiento de los participantes. La tendencia hacia estrategias defensivas (opciones put) ha disminuido notablemente en todos los horizontes temporales, reflejando una creciente confianza en una tendencia alcista. Es importante destacar que en la última semana se han comprado más de 3,000 opciones de compra con vencimiento el 30 de enero de 2026 y un strike en la marca de 100,000 dólares, lo que indica expectativas optimistas sobre el desarrollo de los eventos.
El efecto gamma y los riesgos de retroceso
El aumento en la demanda de estrategias de posición larga mediante straddles y otras combinaciones indica un cierre activo de cortos en medio del crecimiento de Bitcoin. Si el precio en los mercados spot continúa subiendo, podría acelerarse el efecto gamma. Sin embargo, conviene mantener cierta precaución: durante la sesión de EE. UU. a menudo se observan retrocesos impulsivos, lo que podría cambiar esta dinámica.
Contexto para el nuevo año
La correlación de las criptomonedas con un espectro más amplio de activos de riesgo ha fortalecido el relato alcista para 2026. El fin de las ventas fiscales a finales de diciembre y las expectativas de nuevas iniciativas regulatorias en el ámbito cripto crean condiciones para un ascenso más prolongado. Al mismo tiempo, estos factores ya están parcialmente reflejados en los precios actuales, por lo que las decisiones geopolíticas repentinas siguen siendo el catalizador más influyente para el período cercano.
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La correlación de las criptomonedas con los activos de riesgo crea un nuevo impulso para Bitcoin y Ethereum
Los últimos movimientos en los mercados financieros muestran una relación cada vez más estrecha entre las criptomonedas y los activos de riesgo globales. Desde principios de año, Bitcoin se ha mantenido cerca del nivel de $91.55K (aumento del 0.98% en 24 horas), mientras que Ethereum cotiza alrededor de los $3.14K (+1.51% en el día). Esta sincronización con los mercados tradicionales de capital se refleja en decisiones macroeconómicas globales, incluyendo las recientes sanciones estadounidenses que provocaron una caída en los precios del petróleo y, al mismo tiempo, impulsaron al alza las acciones.
Cuando la política se convierte en catalizador de los mercados
La tensión geopolítica ha generado consecuencias inesperadas para los activos digitales. Las últimas acciones de EE. UU. contra Venezuela han provocado una ola de especulaciones sobre las posibles reservas de Bitcoin del país, cuyo tamaño podría convertirlo en uno de los mayores propietarios soberanos de criptomonedas. Aunque esta hipótesis aún no ha sido verificada, ha captado la atención de los traders como un posible factor que podría acelerar el movimiento al alza. Paralelamente, la presión deflacionaria derivada de la caída en los precios de la energía crea un entorno favorable para la redistribución de capital hacia los activos digitales.
La estructura del mercado indica un cambio de ánimo
El análisis de las posiciones en los mercados de opciones revela una transformación significativa en el comportamiento de los participantes. La tendencia hacia estrategias defensivas (opciones put) ha disminuido notablemente en todos los horizontes temporales, reflejando una creciente confianza en una tendencia alcista. Es importante destacar que en la última semana se han comprado más de 3,000 opciones de compra con vencimiento el 30 de enero de 2026 y un strike en la marca de 100,000 dólares, lo que indica expectativas optimistas sobre el desarrollo de los eventos.
El efecto gamma y los riesgos de retroceso
El aumento en la demanda de estrategias de posición larga mediante straddles y otras combinaciones indica un cierre activo de cortos en medio del crecimiento de Bitcoin. Si el precio en los mercados spot continúa subiendo, podría acelerarse el efecto gamma. Sin embargo, conviene mantener cierta precaución: durante la sesión de EE. UU. a menudo se observan retrocesos impulsivos, lo que podría cambiar esta dinámica.
Contexto para el nuevo año
La correlación de las criptomonedas con un espectro más amplio de activos de riesgo ha fortalecido el relato alcista para 2026. El fin de las ventas fiscales a finales de diciembre y las expectativas de nuevas iniciativas regulatorias en el ámbito cripto crean condiciones para un ascenso más prolongado. Al mismo tiempo, estos factores ya están parcialmente reflejados en los precios actuales, por lo que las decisiones geopolíticas repentinas siguen siendo el catalizador más influyente para el período cercano.