En un escenario donde la inteligencia artificial acelera su expansión, la política monetaria diverge entre regiones y el mercado global enfrenta una polarización estructural sin precedentes, JPMorgan advierte sobre una “nueva normalidad” donde conviven oportunidades y riesgos.
El mercado global en 2026: resiliencia paradójica y peligros latentes
Los analistas de JPMorgan no apuntan a un 2026 simplemente alcista o bajista, sino a un año caracterizado por contradicciones. Mientras el crecimiento económico se mantiene resiliente gracias a los estímulos fiscales anticipados y los balances sólidos de empresas y hogares, la debilitada confianza empresarial, el desempleo creciente y la inflación persistente mantienen abierta la puerta a un escenario recesivo. De hecho, JPMorgan estima una probabilidad del 35% de que Estados Unidos y la economía global experimenten una recesión en 2026.
Dubravko Lakos-Bujas, estratega jefe de mercados globales en JPMorgan, resume el dilema: “La diferenciación multidimensional es el núcleo de nuestro análisis. El mercado bursátil se segmenta entre ganadores de la IA y perdedores tecnológicos. La economía estadounidense busca equilibrio entre un sólido gasto de capital y una débil demanda laboral. Incluso el consumo de los hogares muestra signos de polarización creciente.”
Esta es la realidad que enfrentan los inversores: aunque los fundamentales corporativos siguen siendo robustos y la liquidez abundante, el sentimiento del mercado será altamente volátil en un contexto de incertidumbre macroscópica. El superciclo de la IA podría prolongarse en 2026, pero no sin turbulencias.
¿Qué esperar de los mercados bursátiles globales?
Estados Unidos: concentración extrema impulsada por la IA
JPMorgan prevé que el mercado bursátil estadounidense continuará la trayectoria de 2025, con una concentración cada vez más extrema. El superciclo impulsado por la IA generará un crecimiento de ganancias del 13%-15% anual durante los próximos dos años, muy superior a la media histórica. Sin embargo, esto significa que el fenómeno del “ganador se lleva todo” alcanzará nuevos máximos, dejando a sectores no tecnológicos rezagados.
La volatilidad será mayor incluso en contextos donde los fundamentos permanezcan sólidos, porque el mercado estará dominado por la narrativa de la IA versus la realidad del debilitamiento laboral.
Eurozona: recuperación crediticia con tailwind fiscal
La eurozona podría sorprender al alza en 2026. La mejora del pulso crediticio y los estímulos fiscales anticipados impulsarán la actividad económica. Se espera un crecimiento de ganancias superior al 13%, alimentado por mayor apalancamiento operativo, disminución de presiones arancelarias, mejora de las bases comparativas y un entorno de financiación más holgado.
Japón: el efecto Takaichi
Bajo el liderazgo de la primera ministra Sanae Takaichi, la “Sanaenomics” promete revitalizar el mercado bursátil japonés. El énfasis en liberar efectivo corporativo, inversión de capital y crecimiento salarial podría generar nuevas dinámicas de rentabilidad accionaria. Además, una reactivación del consumo de la clase media y mayor inversión estratégica ofrecerían soporte adicional.
Mercados emergentes: el regreso de la demanda
En un contexto de caída de tasas locales, aceleración del crecimiento de ganancias y valoraciones atractivas, los mercados emergentes tienen bases sólidas para el desempeño. China podría mostrar recuperación en el sector privado, Corea del Sur seguirá beneficiándose de reformas de gobernanza y desarrollo de IA, mientras que América Latina podría experimentar un repunte impulsado por políticas monetarias expansivas y cambios políticos.
JPMorgan mantiene una perspectiva positiva para que tanto mercados desarrollados como emergentes logren incrementos de dos dígitos en 2026.
La economía global: en el filo de la navaja
Bruce Kasman, economista jefe de JPMorgan, identifica la debilidad del mercado laboral como el principal lastre. Las empresas adoptan una postura cautelosa ante conflictos comerciales y la débil demanda fuera del sector tecnológico. Esta insuficiencia de demanda laboral comienza a erosionar el poder adquisitivo, especialmente en Estados Unidos.
Sin embargo, JPMorgan confía en que el sector empresarial saludable, las condiciones financieras laxas y los estímulos fiscales permitirán absorber este impacto. Si esto ocurre, el crecimiento del empleo y la confianza se recuperarían gradualmente en la primera mitad de 2026, reactivando la demanda y el crecimiento del PIB.
La inflación seguirá siendo un tema dominante. Tras la disipación gradual de los shocks pandémicos y geopolíticos, persiste alrededor del 3% sin señales claras de descenso. Las presiones alcistas en precios de materias primas relacionadas con conflictos comerciales podrían ser temporales, pero se espera que persistan en la primera mitad de 2026.
Tasas de interés: divergencia sin precedentes
JPMorgan proyecta que la mayoría de los mercados desarrollados alcanzarán o superarán su potencial de crecimiento en 2026, mientras la inflación retrocede. Esto profundizará la divergencia monetaria: la Reserva Federal recortará tasas en 50 puntos básicos adicionales, pero el Banco de Japón podría subirlas en 50 puntos básicos. Otros bancos centrales mantendrán cautela o finalizarán ciclos de flexibilización.
Para el cuarto trimestre de 2026, JPMorgan espera que los rendimientos de bonos a 10 años alcancen:
Tesoro estadounidense: 4,35%
Bono alemán: 2,75%
Bono británico: 4,75%
Jay Barry, estratega global de tasas, advierte: “Esperamos que los rendimientos del Tesoro oscilen en un rango durante los próximos meses, rebotando moderadamente tras la pausa de la Fed en primavera. Fuera de EE.UU., bonos alemanes y británicos podrían debilitarse pasivamente a mediados de año a medida que suban los rendimientos estadounidenses.”
En Japón, JPMorgan sigue bajista en bonos, esperando una tendencia general de aplanamiento bajista.
Mercado de divisas: dólar bajo presión, pero contenido
JPMorgan mantiene una visión bajista sobre el dólar para 2026, aunque con magnitud menor que en 2025. Meera Chandan, codirectora global de estrategia de divisas, explica: “La preocupación de la Fed por la debilidad laboral y el entorno favorable para monedas de alto rendimiento presionarán al dólar, pero el sólido crecimiento estadounidense y la inflación persistente limitarán su depreciación.”
El euro podría apreciarse moderadamente, beneficiándose de las perspectivas de crecimiento de la eurozona y la expansión fiscal alemana. Sin embargo, a menos que debiliten significativamente los datos estadounidenses, la subida será menor que la de 2025.
La libra esterlina ofrece oportunidades tácticas de “comprar en caídas”, gracias a la resiliencia del crecimiento interno. Pero JPMorgan advierte que el lastre estructural persiste, siendo probable mayor fortaleza en la primera mitad del año, mientras que en la segunda mitad las preocupaciones fiscales podrían volver a pesar.
El yen seguirá debilitándose ligeramente. Junya Tanase, jefe de estrategia de divisas de JPMorgan Japón, advierte: “A medida que los ciclos de flexibilización del G10 lleguen a su fin, será más difícil frenar la depreciación del yen. Si el presupuesto de 2026 confirma la postura fiscal expansiva, las preocupaciones sobre sostenibilidad fiscal aumentarán la presión bajista.”
Materias primas: petróleo en búsqueda de equilibrio, energía en transición
JPMorgan proyecta que la demanda global de petróleo aumentará 900.000 barriles/día en 2026 y 1,2 millones en 2027. Sin embargo, se espera que la oferta crezca el triple en 2026, generando un notable superávit teórico. Natasha Kaneva, estratega global de materias primas, explica cómo se resolverá: “Esperamos reequilibrio mediante aumento de demanda (impulsado por caída de precios) y combinación de recortes voluntarios e involuntarios de producción.”
En consecuencia, JPMorgan mantiene su previsión de precio Brent de 58 dólares en 2026, consciente de que estabilizar a este nivel requerirá esfuerzo considerable.
Gas natural: caída sostenida por nueva oferta
El aumento de oferta de gas natural licuado sustentará la caída de precios globales. Con nuevos proyectos en funcionamiento, JPMorgan espera que el precio medio del TTF (referencia europea) sea de 28,75 euros/MWh en 2026 y 24,75 euros/MWh en 2027, entre 3 y 4 euros/MWh por debajo de los precios a plazo actuales.
Metales preciosos: oro en máximos históricos
JPMorgan sigue alcista en oro, beneficiándose de compras de bancos centrales y fuerte demanda de inversión. Se espera que alcance 5.000 dólares/onza en el cuarto trimestre de 2026, con promedio anual de 4.753 dólares/onza. La plata podría subir a 58 dólares/onza en el cuarto trimestre, con promedio de 56 dólares/onza, mientras que el platino mantendría fortaleza relativa hasta avanzar el reequilibrio de oferta.
Productos agrícolas: volatilidad creciente por estrés de inventarios
La volatilidad implícita en productos agrícolas ha aumentado recientemente. Aunque no hay signos inminentes de escasez (excepto ganadería y cacao), las proyecciones de relación existencias-consumo para 2026/27 y 2027/28 se acercan a mínimos de varios años. La base de inventarios reducida, impulsada por bajos márgenes de productores, hace que los precios sean más sensibles a perturbaciones en oferta.
El panorama final: prepararse para la incertidumbre
Fabio Bassi, estratega multiactivos de JPMorgan, subraya el tono general: “El entorno de mercado sigue siendo frágil. Los inversores deben avanzar en un contexto donde coexisten riesgo y resiliencia.”
Para 2026, esto significa que si bien el superciclo de la IA podría extenderse y los mercados bursátiles globales logren ganancias de dos dígitos, la volatilidad será persistente, la diferenciación extrema, y los riesgos recesivos reales. Los ganadores y perdedores en este mercado global estarán claramente definidos, pero la ruta hacia ellos será todo menos suave.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
2026: Cómo se reconfigurarán los mercados globales bajo la nueva realidad de la IA
El mercado global en 2026: resiliencia paradójica y peligros latentes
Los analistas de JPMorgan no apuntan a un 2026 simplemente alcista o bajista, sino a un año caracterizado por contradicciones. Mientras el crecimiento económico se mantiene resiliente gracias a los estímulos fiscales anticipados y los balances sólidos de empresas y hogares, la debilitada confianza empresarial, el desempleo creciente y la inflación persistente mantienen abierta la puerta a un escenario recesivo. De hecho, JPMorgan estima una probabilidad del 35% de que Estados Unidos y la economía global experimenten una recesión en 2026.
Dubravko Lakos-Bujas, estratega jefe de mercados globales en JPMorgan, resume el dilema: “La diferenciación multidimensional es el núcleo de nuestro análisis. El mercado bursátil se segmenta entre ganadores de la IA y perdedores tecnológicos. La economía estadounidense busca equilibrio entre un sólido gasto de capital y una débil demanda laboral. Incluso el consumo de los hogares muestra signos de polarización creciente.”
Esta es la realidad que enfrentan los inversores: aunque los fundamentales corporativos siguen siendo robustos y la liquidez abundante, el sentimiento del mercado será altamente volátil en un contexto de incertidumbre macroscópica. El superciclo de la IA podría prolongarse en 2026, pero no sin turbulencias.
¿Qué esperar de los mercados bursátiles globales?
Estados Unidos: concentración extrema impulsada por la IA
JPMorgan prevé que el mercado bursátil estadounidense continuará la trayectoria de 2025, con una concentración cada vez más extrema. El superciclo impulsado por la IA generará un crecimiento de ganancias del 13%-15% anual durante los próximos dos años, muy superior a la media histórica. Sin embargo, esto significa que el fenómeno del “ganador se lleva todo” alcanzará nuevos máximos, dejando a sectores no tecnológicos rezagados.
La volatilidad será mayor incluso en contextos donde los fundamentos permanezcan sólidos, porque el mercado estará dominado por la narrativa de la IA versus la realidad del debilitamiento laboral.
Eurozona: recuperación crediticia con tailwind fiscal
La eurozona podría sorprender al alza en 2026. La mejora del pulso crediticio y los estímulos fiscales anticipados impulsarán la actividad económica. Se espera un crecimiento de ganancias superior al 13%, alimentado por mayor apalancamiento operativo, disminución de presiones arancelarias, mejora de las bases comparativas y un entorno de financiación más holgado.
Japón: el efecto Takaichi
Bajo el liderazgo de la primera ministra Sanae Takaichi, la “Sanaenomics” promete revitalizar el mercado bursátil japonés. El énfasis en liberar efectivo corporativo, inversión de capital y crecimiento salarial podría generar nuevas dinámicas de rentabilidad accionaria. Además, una reactivación del consumo de la clase media y mayor inversión estratégica ofrecerían soporte adicional.
Mercados emergentes: el regreso de la demanda
En un contexto de caída de tasas locales, aceleración del crecimiento de ganancias y valoraciones atractivas, los mercados emergentes tienen bases sólidas para el desempeño. China podría mostrar recuperación en el sector privado, Corea del Sur seguirá beneficiándose de reformas de gobernanza y desarrollo de IA, mientras que América Latina podría experimentar un repunte impulsado por políticas monetarias expansivas y cambios políticos.
JPMorgan mantiene una perspectiva positiva para que tanto mercados desarrollados como emergentes logren incrementos de dos dígitos en 2026.
La economía global: en el filo de la navaja
Bruce Kasman, economista jefe de JPMorgan, identifica la debilidad del mercado laboral como el principal lastre. Las empresas adoptan una postura cautelosa ante conflictos comerciales y la débil demanda fuera del sector tecnológico. Esta insuficiencia de demanda laboral comienza a erosionar el poder adquisitivo, especialmente en Estados Unidos.
Sin embargo, JPMorgan confía en que el sector empresarial saludable, las condiciones financieras laxas y los estímulos fiscales permitirán absorber este impacto. Si esto ocurre, el crecimiento del empleo y la confianza se recuperarían gradualmente en la primera mitad de 2026, reactivando la demanda y el crecimiento del PIB.
La inflación seguirá siendo un tema dominante. Tras la disipación gradual de los shocks pandémicos y geopolíticos, persiste alrededor del 3% sin señales claras de descenso. Las presiones alcistas en precios de materias primas relacionadas con conflictos comerciales podrían ser temporales, pero se espera que persistan en la primera mitad de 2026.
Tasas de interés: divergencia sin precedentes
JPMorgan proyecta que la mayoría de los mercados desarrollados alcanzarán o superarán su potencial de crecimiento en 2026, mientras la inflación retrocede. Esto profundizará la divergencia monetaria: la Reserva Federal recortará tasas en 50 puntos básicos adicionales, pero el Banco de Japón podría subirlas en 50 puntos básicos. Otros bancos centrales mantendrán cautela o finalizarán ciclos de flexibilización.
Para el cuarto trimestre de 2026, JPMorgan espera que los rendimientos de bonos a 10 años alcancen:
Jay Barry, estratega global de tasas, advierte: “Esperamos que los rendimientos del Tesoro oscilen en un rango durante los próximos meses, rebotando moderadamente tras la pausa de la Fed en primavera. Fuera de EE.UU., bonos alemanes y británicos podrían debilitarse pasivamente a mediados de año a medida que suban los rendimientos estadounidenses.”
En Japón, JPMorgan sigue bajista en bonos, esperando una tendencia general de aplanamiento bajista.
Mercado de divisas: dólar bajo presión, pero contenido
JPMorgan mantiene una visión bajista sobre el dólar para 2026, aunque con magnitud menor que en 2025. Meera Chandan, codirectora global de estrategia de divisas, explica: “La preocupación de la Fed por la debilidad laboral y el entorno favorable para monedas de alto rendimiento presionarán al dólar, pero el sólido crecimiento estadounidense y la inflación persistente limitarán su depreciación.”
El euro podría apreciarse moderadamente, beneficiándose de las perspectivas de crecimiento de la eurozona y la expansión fiscal alemana. Sin embargo, a menos que debiliten significativamente los datos estadounidenses, la subida será menor que la de 2025.
La libra esterlina ofrece oportunidades tácticas de “comprar en caídas”, gracias a la resiliencia del crecimiento interno. Pero JPMorgan advierte que el lastre estructural persiste, siendo probable mayor fortaleza en la primera mitad del año, mientras que en la segunda mitad las preocupaciones fiscales podrían volver a pesar.
El yen seguirá debilitándose ligeramente. Junya Tanase, jefe de estrategia de divisas de JPMorgan Japón, advierte: “A medida que los ciclos de flexibilización del G10 lleguen a su fin, será más difícil frenar la depreciación del yen. Si el presupuesto de 2026 confirma la postura fiscal expansiva, las preocupaciones sobre sostenibilidad fiscal aumentarán la presión bajista.”
Materias primas: petróleo en búsqueda de equilibrio, energía en transición
Petróleo: superávit teórico, reequilibrio práctico
JPMorgan proyecta que la demanda global de petróleo aumentará 900.000 barriles/día en 2026 y 1,2 millones en 2027. Sin embargo, se espera que la oferta crezca el triple en 2026, generando un notable superávit teórico. Natasha Kaneva, estratega global de materias primas, explica cómo se resolverá: “Esperamos reequilibrio mediante aumento de demanda (impulsado por caída de precios) y combinación de recortes voluntarios e involuntarios de producción.”
En consecuencia, JPMorgan mantiene su previsión de precio Brent de 58 dólares en 2026, consciente de que estabilizar a este nivel requerirá esfuerzo considerable.
Gas natural: caída sostenida por nueva oferta
El aumento de oferta de gas natural licuado sustentará la caída de precios globales. Con nuevos proyectos en funcionamiento, JPMorgan espera que el precio medio del TTF (referencia europea) sea de 28,75 euros/MWh en 2026 y 24,75 euros/MWh en 2027, entre 3 y 4 euros/MWh por debajo de los precios a plazo actuales.
Metales preciosos: oro en máximos históricos
JPMorgan sigue alcista en oro, beneficiándose de compras de bancos centrales y fuerte demanda de inversión. Se espera que alcance 5.000 dólares/onza en el cuarto trimestre de 2026, con promedio anual de 4.753 dólares/onza. La plata podría subir a 58 dólares/onza en el cuarto trimestre, con promedio de 56 dólares/onza, mientras que el platino mantendría fortaleza relativa hasta avanzar el reequilibrio de oferta.
Productos agrícolas: volatilidad creciente por estrés de inventarios
La volatilidad implícita en productos agrícolas ha aumentado recientemente. Aunque no hay signos inminentes de escasez (excepto ganadería y cacao), las proyecciones de relación existencias-consumo para 2026/27 y 2027/28 se acercan a mínimos de varios años. La base de inventarios reducida, impulsada por bajos márgenes de productores, hace que los precios sean más sensibles a perturbaciones en oferta.
El panorama final: prepararse para la incertidumbre
Fabio Bassi, estratega multiactivos de JPMorgan, subraya el tono general: “El entorno de mercado sigue siendo frágil. Los inversores deben avanzar en un contexto donde coexisten riesgo y resiliencia.”
Para 2026, esto significa que si bien el superciclo de la IA podría extenderse y los mercados bursátiles globales logren ganancias de dos dígitos, la volatilidad será persistente, la diferenciación extrema, y los riesgos recesivos reales. Los ganadores y perdedores en este mercado global estarán claramente definidos, pero la ruta hacia ellos será todo menos suave.