Hablando de Lachy Groom, la primera reacción de muchas personas es “el ex pareja de algún gurú tecnológico”, pero si te quedas solo en esa percepción, realmente estás perdiendo mucho. Este australiano de 31 años en realidad es un “gran capo” invisible en el mundo de las inversiones en Silicon Valley: casi todos los proyectos en los que invierte tienen un éxito casi inmediato, desde Figma hasta Notion y Ramp, con una tasa de éxito sorprendente.
De programador adolescente a ejecutivo clave en Stripe
El currículum de Lachy Groom parece sacado de una historia de éxito. Nacido en Perth, Australia, aprendió HTML y CSS a los 10 años de su abuelo y se sumergió en el mundo del código sin mirar atrás. Lo más loco es que, entre los 13 y 17 años, fundó y vendió tres empresas: PSDtoWP, PAGGStack.com y iPadCaseFinder.com. La cuarta, Cardnap, permitía a los usuarios buscar y revender tarjetas de regalo con descuentos.
Tras graduarse del instituto, Lachy Groom tomó una decisión que cambió su vida: no ir a la universidad y directamente mudarse a San Francisco. Vio una verdad empresarial: las valoraciones en EE. UU. son mucho más altas que en Australia, y Silicon Valley es el corazón de la innovación.
En 2012, se unió a Stripe cuando aún estaba en crecimiento, siendo su empleado número 30. Estos siete años (2012-2018) fueron como un MBA práctico. Se encargó del crecimiento, la expansión global y la gestión operativa, participando en la expansión de Stripe en Singapur, Hong Kong y Nueva Zelanda, además de liderar el negocio de emisión de tarjetas. Bajo su liderazgo, Stripe creció hasta convertirse en un gigante de Silicon Valley, y él acumuló experiencia en operaciones clave de B2B SaaS desde cero hasta valer más de 10 mil millones de dólares. Lo más importante es que esta experiencia lo convirtió en un miembro importante de la “pandilla Stripe”, que posteriormente dominó gran parte del ecosistema de inversión en Silicon Valley.
La estrategia de inversión del “tirador” independiente
En 2018, Lachy Groom decidió lanzarse en solitario. No se unió a grandes fondos, sino que adoptó el modo “inversionista solitario”, dedicándose a la inversión ángel a tiempo completo.
Su estilo de inversión es muy diferente al de los ángeles tradicionales. La mayoría de estos invierten en “redes amplias”: 100 empresas con 5000 dólares cada una, rezando por que algunas tengan éxito. En cambio, Lachy Groom es un “tirador”, que cuando ve una oportunidad, no duda en poner cheques grandes de 10,000 a 50,000 dólares, con decisiones rápidas y una tasa de acierto sorprendente.
Según PitchBook, Lachy Groom ha realizado 204 inversiones, con un portafolio que incluye 122 empresas, gestionadas a través de varios fondos. Su lógica de inversión es simple: apostar por herramientas que los usuarios o desarrolladores aman de forma espontánea, en lugar de software que se usa por obligación. Modelos de adopción desde abajo hacia arriba y resolver problemas reales en los flujos de trabajo son sus criterios clave para evaluar proyectos.
Y basta mirar los proyectos en los que ha invertido y que “se conectan y fallan” rápidamente:
Figma es el caso más destacado. En 2018, invirtió en la ronda semilla de esta herramienta de diseño, con una valoración de 94 millones de dólares. Hoy en día, Figma cotiza en la Bolsa de Nueva York, con un valor de mercado que alcanzó los 67.6 mil millones de dólares. Según la valoración actual, esa inversión ha generado un retorno de 185 veces.
Notion también es impresionante. En 2019, participó como inversor principal en la financiación de Notion, con una valoración de 800 millones de dólares. Solo dos años después, la valoración de Notion subió a 10 mil millones de dólares. Se reporta que los ingresos anuales de Notion superan los 500 millones de dólares.
Además, están Ramp, una fintech multinacional, y Lattice, una plataforma de gestión de talento. En todos estos casos, Lachy Groom apostó fuerte cuando aún estaban explorando la adecuación del producto al mercado.
La lógica de inversión detrás de esto tiene un hilo conductor: son productos que pueden transformar la forma en que la gente trabaja, impulsados por emprendedores que, como el joven Lachy Groom, tienen un fuerte deseo de cambiar el mundo.
Entrando en la era de los robots AI: el próximo campo de batalla más hardcore
Tras hacer dinero con software, Lachy Groom puso la vista en un campo más hardcore: los robots AI.
Comenzó a reflexionar sobre una gran pregunta: cuando los límites entre AI y hardware se vuelven borrosos, ¿dónde estará la próxima gran innovación a escala de internet? La respuesta: llevar la inteligencia artificial general al mundo físico.
En marzo de 2024, ya no solo es un inversor en la sombra, sino que junto a varios científicos de élite fundó Physical Intelligence (Pi). Este “dream team” es de lujo: Karol Hausman, ex científico senior en Google DeepMind; Chelsea Finn, del equipo Google Brain; Adnan Esmail, ex empleado de Tesla y arquitecto principal en Anduril Industries; y Brian Ichter, científico investigador en Google DeepMind y Google Brain.
El objetivo de Physical Intelligence es desarrollar un modelo base universal, como el “cerebro” de los robots, que permita a los robots no solo apretar tornillos, sino adaptarse a entornos complejos como los humanos. El mercado de capitales ha respondido con entusiasmo. La compañía cerró una ronda semilla de 70 millones de dólares en su primer mes, luego recaudó 400 millones en siete meses, y hace una semana completó otra ronda de 600 millones, alcanzando una valoración de 5.6 mil millones de dólares.
Inversores como OpenAI, Sequoia Capital, Jeff Bezos (fundador de Amazon), CapitalG (de Alphabet) y otros líderes del sector están apostando fuerte. Claramente, el efecto “se conecta y falla” que ha logrado Lachy Groom ahora atrae también a los inversores más inteligentes del mundo para seguir sus nuevos proyectos.
Resumen
Desde ese adolescente autodidacta en Perth que aprendió a programar, hasta ejecutivo en Stripe y ahora un magnate de Silicon Valley con grandes cheques en mano y construyendo el futuro de los robots AI, Lachy Groom ha demostrado con hechos su capacidad. Su éxito en “se conecta y falla” no es casualidad, sino resultado de una profunda comprensión del producto, una aguda visión del talento y la experiencia adquirida en Stripe. Esa es su verdadera superpotencia.
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Inversor de alto rendimiento Lachy Groom: ¿Qué lógica se esconde detrás del "proyecto celestial" que se cae en cuanto se conecta?
Hablando de Lachy Groom, la primera reacción de muchas personas es “el ex pareja de algún gurú tecnológico”, pero si te quedas solo en esa percepción, realmente estás perdiendo mucho. Este australiano de 31 años en realidad es un “gran capo” invisible en el mundo de las inversiones en Silicon Valley: casi todos los proyectos en los que invierte tienen un éxito casi inmediato, desde Figma hasta Notion y Ramp, con una tasa de éxito sorprendente.
De programador adolescente a ejecutivo clave en Stripe
El currículum de Lachy Groom parece sacado de una historia de éxito. Nacido en Perth, Australia, aprendió HTML y CSS a los 10 años de su abuelo y se sumergió en el mundo del código sin mirar atrás. Lo más loco es que, entre los 13 y 17 años, fundó y vendió tres empresas: PSDtoWP, PAGGStack.com y iPadCaseFinder.com. La cuarta, Cardnap, permitía a los usuarios buscar y revender tarjetas de regalo con descuentos.
Tras graduarse del instituto, Lachy Groom tomó una decisión que cambió su vida: no ir a la universidad y directamente mudarse a San Francisco. Vio una verdad empresarial: las valoraciones en EE. UU. son mucho más altas que en Australia, y Silicon Valley es el corazón de la innovación.
En 2012, se unió a Stripe cuando aún estaba en crecimiento, siendo su empleado número 30. Estos siete años (2012-2018) fueron como un MBA práctico. Se encargó del crecimiento, la expansión global y la gestión operativa, participando en la expansión de Stripe en Singapur, Hong Kong y Nueva Zelanda, además de liderar el negocio de emisión de tarjetas. Bajo su liderazgo, Stripe creció hasta convertirse en un gigante de Silicon Valley, y él acumuló experiencia en operaciones clave de B2B SaaS desde cero hasta valer más de 10 mil millones de dólares. Lo más importante es que esta experiencia lo convirtió en un miembro importante de la “pandilla Stripe”, que posteriormente dominó gran parte del ecosistema de inversión en Silicon Valley.
La estrategia de inversión del “tirador” independiente
En 2018, Lachy Groom decidió lanzarse en solitario. No se unió a grandes fondos, sino que adoptó el modo “inversionista solitario”, dedicándose a la inversión ángel a tiempo completo.
Su estilo de inversión es muy diferente al de los ángeles tradicionales. La mayoría de estos invierten en “redes amplias”: 100 empresas con 5000 dólares cada una, rezando por que algunas tengan éxito. En cambio, Lachy Groom es un “tirador”, que cuando ve una oportunidad, no duda en poner cheques grandes de 10,000 a 50,000 dólares, con decisiones rápidas y una tasa de acierto sorprendente.
Según PitchBook, Lachy Groom ha realizado 204 inversiones, con un portafolio que incluye 122 empresas, gestionadas a través de varios fondos. Su lógica de inversión es simple: apostar por herramientas que los usuarios o desarrolladores aman de forma espontánea, en lugar de software que se usa por obligación. Modelos de adopción desde abajo hacia arriba y resolver problemas reales en los flujos de trabajo son sus criterios clave para evaluar proyectos.
Y basta mirar los proyectos en los que ha invertido y que “se conectan y fallan” rápidamente:
Figma es el caso más destacado. En 2018, invirtió en la ronda semilla de esta herramienta de diseño, con una valoración de 94 millones de dólares. Hoy en día, Figma cotiza en la Bolsa de Nueva York, con un valor de mercado que alcanzó los 67.6 mil millones de dólares. Según la valoración actual, esa inversión ha generado un retorno de 185 veces.
Notion también es impresionante. En 2019, participó como inversor principal en la financiación de Notion, con una valoración de 800 millones de dólares. Solo dos años después, la valoración de Notion subió a 10 mil millones de dólares. Se reporta que los ingresos anuales de Notion superan los 500 millones de dólares.
Además, están Ramp, una fintech multinacional, y Lattice, una plataforma de gestión de talento. En todos estos casos, Lachy Groom apostó fuerte cuando aún estaban explorando la adecuación del producto al mercado.
La lógica de inversión detrás de esto tiene un hilo conductor: son productos que pueden transformar la forma en que la gente trabaja, impulsados por emprendedores que, como el joven Lachy Groom, tienen un fuerte deseo de cambiar el mundo.
Entrando en la era de los robots AI: el próximo campo de batalla más hardcore
Tras hacer dinero con software, Lachy Groom puso la vista en un campo más hardcore: los robots AI.
Comenzó a reflexionar sobre una gran pregunta: cuando los límites entre AI y hardware se vuelven borrosos, ¿dónde estará la próxima gran innovación a escala de internet? La respuesta: llevar la inteligencia artificial general al mundo físico.
En marzo de 2024, ya no solo es un inversor en la sombra, sino que junto a varios científicos de élite fundó Physical Intelligence (Pi). Este “dream team” es de lujo: Karol Hausman, ex científico senior en Google DeepMind; Chelsea Finn, del equipo Google Brain; Adnan Esmail, ex empleado de Tesla y arquitecto principal en Anduril Industries; y Brian Ichter, científico investigador en Google DeepMind y Google Brain.
El objetivo de Physical Intelligence es desarrollar un modelo base universal, como el “cerebro” de los robots, que permita a los robots no solo apretar tornillos, sino adaptarse a entornos complejos como los humanos. El mercado de capitales ha respondido con entusiasmo. La compañía cerró una ronda semilla de 70 millones de dólares en su primer mes, luego recaudó 400 millones en siete meses, y hace una semana completó otra ronda de 600 millones, alcanzando una valoración de 5.6 mil millones de dólares.
Inversores como OpenAI, Sequoia Capital, Jeff Bezos (fundador de Amazon), CapitalG (de Alphabet) y otros líderes del sector están apostando fuerte. Claramente, el efecto “se conecta y falla” que ha logrado Lachy Groom ahora atrae también a los inversores más inteligentes del mundo para seguir sus nuevos proyectos.
Resumen
Desde ese adolescente autodidacta en Perth que aprendió a programar, hasta ejecutivo en Stripe y ahora un magnate de Silicon Valley con grandes cheques en mano y construyendo el futuro de los robots AI, Lachy Groom ha demostrado con hechos su capacidad. Su éxito en “se conecta y falla” no es casualidad, sino resultado de una profunda comprensión del producto, una aguda visión del talento y la experiencia adquirida en Stripe. Esa es su verdadera superpotencia.