El 12 de enero, el mercado internacional protagonizó una rara ola de turbulencias colectivas. El oro en futuros de Nueva York superó por primera vez los 4600 dólares, el oro spot subió un 1.8% en un solo día, y la plata experimentó una feroz subida del 5%, alcanzando un máximo histórico; al mismo tiempo, el petróleo Brent se acercó a los 64 dólares por barril, con un aumento en dos días que rompió el récord de los últimos tres meses. Sin embargo, los futuros de las acciones estadounidenses mostraron cierta debilidad en las operaciones previas a la apertura, cayendo en general.



¿Pero qué ocurrió realmente tras esta ola de mercado? Resumiendo, hay dos variables súper importantes que se están fermentando simultáneamente:

Por un lado, la situación en Irán se vuelve cada vez más tensa. El gobierno de Trump decidirá el 13 de enero su estrategia final contra Irán, con la movilización de portaaviones y ataques cibernéticos en la mesa, y el riesgo de interrupción en las exportaciones de petróleo de Irán, que promedian 2 millones de barriles diarios. Irán tampoco se queda de brazos cruzados, advirtiendo que si recibe golpes, estos impactarán directamente en las bases militares de EE. UU. y sus aliados en Oriente Medio. Ya hay cientos de muertos en el país por conflictos, y la situación parece estar al borde de estallar.

Por otro lado, el presidente de la Reserva Federal, Powell, se ha visto envuelto en una polémica repentina. Personas del entorno de Trump aprovecharon un proyecto de renovación con sobrecostes para atacarlo, básicamente como represalia por su negativa previa a reducir las tasas de interés, lo que amenaza directamente la independencia de la Fed. Los inversores de Wall Street no se quedaron quietos.

Estos dos factores, al sumarse, han provocado que los fondos de refugio se vuelquen inmediatamente en activos tradicionales de seguridad como el oro y la plata. Incluso algunos institucionales han comenzado a hablar de que el precio del oro podría llegar a los 5000 dólares y el del petróleo a los 80 dólares. Pero lo interesante es que, en esta ola de refugio, los activos criptográficos no han jugado un papel protagonista; la expectativa del mercado sobre su utilidad como refugio parece haberse enfriado.

El problema que tenemos ahora es: ¿la situación en Irán terminará abriendo esa última puerta para que el precio del oro supere los 5000 dólares, esa barrera psicológica? Y para los que tienen criptomonedas, cuando los metales preciosos tradicionales suben de forma consecutiva, ¿podrán las criptomonedas encontrar una nueva narrativa de refugio? Todo esto merece que sigamos observando.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
0/400
Sin comentarios
  • Anclado

Opera con criptomonedas en cualquier momento y lugar
qrCode
Escanea para descargar la aplicación de Gate
Comunidad
Español
  • 简体中文
  • English
  • Tiếng Việt
  • 繁體中文
  • Español
  • Русский
  • Français (Afrique)
  • Português (Portugal)
  • Bahasa Indonesia
  • 日本語
  • بالعربية
  • Українська
  • Português (Brasil)