Meditación en la cima de la montaña nevada, atrapando la nieve blanca que cae del cielo
La nieve teje una túnica delgada, envolviendo los huesos del árbol de madera No hay frío, solo una quietud mullida Como la respiración antes de que la tierra duerma
El sol se desliza diagonalmente sobre el arco de la ceja Calor, no ardiente, sino un suave beso Un beso que abre las arrugas entre las cejas Y la frescura de la nieve, llegando a un acuerdo en la piel —Internamente y externamente en paz, esa es la meditación de este momento
La niebla fluye bajo los pies Las montañas lejanas ocultan sus contornos, la tierra se reduce a un grano de polvo Estoy sentado en las arrugas del cielo y la tierra Los labios y dientes ligeramente abiertos, el sonido sagrado como un manantial Lento y sin prisa, fluye sobre los picos de hielo, rodea las grietas de las rocas
El sonido no tiene límites Al chocar contra la montaña nevada, se convierte en el eco del canto de los pinos Al extenderse hacia la niebla, se vuelve un sutra sin forma Yo, esta cima, esta nieve, esta luz Se funden en las ondas del sonido sagrado —La pequeñez es grande, la quietud es plenitud
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Meditación en la cima de la montaña nevada, atrapando la nieve blanca que cae del cielo
La nieve teje una túnica delgada, envolviendo los huesos del árbol de madera
No hay frío, solo una quietud mullida
Como la respiración antes de que la tierra duerma
El sol se desliza diagonalmente sobre el arco de la ceja
Calor, no ardiente, sino un suave beso
Un beso que abre las arrugas entre las cejas
Y la frescura de la nieve, llegando a un acuerdo en la piel
—Internamente y externamente en paz, esa es la meditación de este momento
La niebla fluye bajo los pies
Las montañas lejanas ocultan sus contornos, la tierra se reduce a un grano de polvo
Estoy sentado en las arrugas del cielo y la tierra
Los labios y dientes ligeramente abiertos, el sonido sagrado como un manantial
Lento y sin prisa, fluye sobre los picos de hielo, rodea las grietas de las rocas
El sonido no tiene límites
Al chocar contra la montaña nevada, se convierte en el eco del canto de los pinos
Al extenderse hacia la niebla, se vuelve un sutra sin forma
Yo, esta cima, esta nieve, esta luz
Se funden en las ondas del sonido sagrado
—La pequeñez es grande, la quietud es plenitud