El sector minorista, un viejo sector, ahora se encuentra en un punto de inflexión. La IA ya no es esa herramienta de alta gama en laboratorios, sino que está convirtiéndose en el sistema nervioso central del comercio minorista — desde cómo gestionar inventarios, atender a los clientes, hacer publicidad, hasta cada eslabón de la cadena de suministro, la IA se está infiltrando profundamente.
El consenso entre los profesionales del sector es el siguiente: para 2027, la IA ya no será vista como "una función tecnológica", sino que se convertirá en el sistema operativo subyacente que impulsa toda la operación del negocio. Un científico jefe de una empresa tecnológica lo expresó claramente: "La IA en realidad es un nuevo paradigma de cálculo", lo que implica mucho más: no se trata solo de una actualización tecnológica, sino de una revolución a nivel de plataforma.
¿Dónde están realmente los puntos de competencia? No en si usar IA o no, sino en cómo convertir la IA en nuestra propia arma. Un consultor del sector comentó: "Ya hemos pasado la etapa de los chatbots, ahora avanzamos hacia sistemas que puedan ejecutar tareas reales y producir resultados concretos". Esto requiere que las empresas hagan movimientos audaces: reestructurar los procesos operativos, innovar en la arquitectura de gestión.
Lo interesante es que los minoristas ya no son pasivos en la selección, sino que empiezan a "construir sus propios bloques" — eligen cuidadosamente de entre diversos modelos y herramientas de IA la combinación que mejor se adapte a su lógica de negocio. La ventaja de esto es clara: no serán arrastrados por un gran proveedor. Los profesionales observan esta tendencia y dicen: "En realidad, esto ya no es una historia de retail, sino una historia de tecnología" — en otras palabras, quien tenga una selección tecnológica más ingeniosa, ganará.
Desde análisis de IA que solo "observan", hasta agentes inteligentes que "actúan", esta transformación se está acelerando. La forma de hacer negocios en retail, realmente ha cambiado.
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DeFiVeteran
· 01-10 22:49
Honestamente, los minoristas que todavía están dudando en usar IA están suicidándose.
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FloorSweeper
· 01-10 22:42
ngl la gente que dice "para 2027" siempre me sorprende... todos van a apresurarse a reestructurar sus cadenas de suministro y de repente los minoristas piensan que son empresas tecnológicas jaja. ¿Los verdaderos ganadores? probablemente solo los que descubrieron la inteligencia artificial en sus fases iniciales, no las manos débiles que esperan una alineación perfecta. La fase de acumulación ya terminó en mi opinión.
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BlockchainTherapist
· 01-10 22:33
Tienes razón, ahora quién todavía está dudando sobre si usar AI o no, la verdadera barrera es si puedes hacer que funcione de verdad. Aquellos minoristas que eligen sus propias combinaciones de modelos, esos son los que tienen la mentalidad ganadora.
El sector minorista, un viejo sector, ahora se encuentra en un punto de inflexión. La IA ya no es esa herramienta de alta gama en laboratorios, sino que está convirtiéndose en el sistema nervioso central del comercio minorista — desde cómo gestionar inventarios, atender a los clientes, hacer publicidad, hasta cada eslabón de la cadena de suministro, la IA se está infiltrando profundamente.
El consenso entre los profesionales del sector es el siguiente: para 2027, la IA ya no será vista como "una función tecnológica", sino que se convertirá en el sistema operativo subyacente que impulsa toda la operación del negocio. Un científico jefe de una empresa tecnológica lo expresó claramente: "La IA en realidad es un nuevo paradigma de cálculo", lo que implica mucho más: no se trata solo de una actualización tecnológica, sino de una revolución a nivel de plataforma.
¿Dónde están realmente los puntos de competencia? No en si usar IA o no, sino en cómo convertir la IA en nuestra propia arma. Un consultor del sector comentó: "Ya hemos pasado la etapa de los chatbots, ahora avanzamos hacia sistemas que puedan ejecutar tareas reales y producir resultados concretos". Esto requiere que las empresas hagan movimientos audaces: reestructurar los procesos operativos, innovar en la arquitectura de gestión.
Lo interesante es que los minoristas ya no son pasivos en la selección, sino que empiezan a "construir sus propios bloques" — eligen cuidadosamente de entre diversos modelos y herramientas de IA la combinación que mejor se adapte a su lógica de negocio. La ventaja de esto es clara: no serán arrastrados por un gran proveedor. Los profesionales observan esta tendencia y dicen: "En realidad, esto ya no es una historia de retail, sino una historia de tecnología" — en otras palabras, quien tenga una selección tecnológica más ingeniosa, ganará.
Desde análisis de IA que solo "observan", hasta agentes inteligentes que "actúan", esta transformación se está acelerando. La forma de hacer negocios en retail, realmente ha cambiado.