Estos últimos años el mercado DeFi ha estado en auge, pero los riesgos también son evidentes. Todo tipo de vulnerabilidades en contratos, ataques de préstamos flash, trampas de deslizamiento, hacen que la gente se quede con la sensación de inseguridad. Hay un proyecto llamado Walrus Protocol, que se dice que ha invertido mucho en protección de seguridad.
A decir verdad, el problema central de DeFi es que, una vez que el código tiene una vulnerabilidad, nadie puede salvarte. Walrus Protocol utiliza un sistema de protección en múltiples capas, cuyo núcleo es someter el código del contrato inteligente a una verificación formal rigurosa. Esto no es una simple auditoría de código, sino que emplea métodos matemáticos para eliminar completamente la posibilidad de fallos lógicos. Suena un poco complejo, pero los beneficios son evidentes: bloquea desde la raíz muchas trampas comunes en proyectos DeFi tradicionales.
Otra característica es que han implementado un sistema de monitoreo de riesgos en tiempo real las 24 horas. Básicamente, escanean el estado de la red en todo momento, y si detectan alguna señal de anomalía, pueden alertar de inmediato. Esto se ha convertido en una necesidad en las finanzas en cadena, porque los ataques suelen ocurrir en un instante, y una respuesta lenta puede significar grandes pérdidas. El equipo del proyecto parece haber puesto la seguridad como su principal ventaja competitiva, lo cual es algo diferente en el actual escenario DeFi.
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Estos últimos años el mercado DeFi ha estado en auge, pero los riesgos también son evidentes. Todo tipo de vulnerabilidades en contratos, ataques de préstamos flash, trampas de deslizamiento, hacen que la gente se quede con la sensación de inseguridad. Hay un proyecto llamado Walrus Protocol, que se dice que ha invertido mucho en protección de seguridad.
A decir verdad, el problema central de DeFi es que, una vez que el código tiene una vulnerabilidad, nadie puede salvarte. Walrus Protocol utiliza un sistema de protección en múltiples capas, cuyo núcleo es someter el código del contrato inteligente a una verificación formal rigurosa. Esto no es una simple auditoría de código, sino que emplea métodos matemáticos para eliminar completamente la posibilidad de fallos lógicos. Suena un poco complejo, pero los beneficios son evidentes: bloquea desde la raíz muchas trampas comunes en proyectos DeFi tradicionales.
Otra característica es que han implementado un sistema de monitoreo de riesgos en tiempo real las 24 horas. Básicamente, escanean el estado de la red en todo momento, y si detectan alguna señal de anomalía, pueden alertar de inmediato. Esto se ha convertido en una necesidad en las finanzas en cadena, porque los ataques suelen ocurrir en un instante, y una respuesta lenta puede significar grandes pérdidas. El equipo del proyecto parece haber puesto la seguridad como su principal ventaja competitiva, lo cual es algo diferente en el actual escenario DeFi.