Año tras año, la misma frustración: más de la mitad de mis ingresos desaparece en impuestos. La confiscación es real, pero esto es lo que nadie explica: ¿a dónde va exactamente todo ese dinero? Es una pregunta que merece respuestas serias, no solo encogimientos de hombros y evasivas.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Año tras año, la misma frustración: más de la mitad de mis ingresos desaparece en impuestos. La confiscación es real, pero esto es lo que nadie explica: ¿a dónde va exactamente todo ese dinero? Es una pregunta que merece respuestas serias, no solo encogimientos de hombros y evasivas.