La tendencia del dólar estadounidense/yen japonés en 2026 está llena de incertidumbre: las instituciones pronostican un rango de 157-142, con una mezcla de posiciones alcistas y bajistas que forman una "montaña rusa"
Las expectativas de la Reserva Federal en 2025 de recortar tasas, el aumento de tasas del Banco de Japón y los cambios políticos en Japón han convertido al yen en el centro de atención en los mercados financieros globales. Al entrar en 2026, las opiniones de los principales bancos de inversión sobre el pronóstico del dólar/yen difieren enormemente, y una lucha entre alcistas y bajistas está en marcha.
Campamento de depreciación: expansión fiscal que presiona al yen, expectativas bajistas
JPMorgan mantiene una postura bajista sobre el yen. La firma considera que las políticas fiscales expansivas implementadas por la primera ministra Sanae Takaichi ejercerán una presión a largo plazo sobre el yen. Dado que las expectativas de subida de tasas del Banco de Japón ya han sido digeridas por el mercado, la fuerza motriz del tipo de cambio se ha desplazado hacia los factores fiscales, enfrentando una tendencia a la depreciación del yen. La predicción de JPMorgan es especialmente pesimista: el dólar/yen podría alcanzar 157 a principios de 2026 y subir aún más a 164 a finales de año.
El juicio de Barclays es similar. La firma señala que la orientación fiscal expansiva del nuevo gobierno, combinada con una política monetaria dovish del banco central, crea una doble presión que presiona al yen a la baja. Barclays espera que el dólar/yen suba a aproximadamente 158 para finales de 2026.
Campamento de apreciación: subidas de tasas del banco central en cadena, posible rebote del tipo de cambio
Nomura Securities ve potencial de apreciación del yen. La firma propone una lógica inversa interesante: la depreciación continua del yen impulsará los precios, y esta presión inflacionaria limitará la legitimidad política del gobierno de alta mayoría, lo que a su vez aumentará la tolerancia del gobierno para que el Banco de Japón suba aún más las tasas. Además, una vez que el dólar/yen se acerque a la barrera de 160, se anticipa una intervención en el mercado de divisas, lo que podría frenar la debilidad del yen. Basándose en estas consideraciones, Nomura predice que a finales de 2026 el dólar/yen caerá significativamente a 140.
Citi también mantiene una visión optimista para el yen. La firma considera que, a medida que el ciclo de subidas de tasas del Banco de Japón continúe de manera moderada y sostenida, mientras que la Reserva Federal aún esté en fase de recorte de tasas, esta divergencia en las políticas monetarias será un soporte importante para la apreciación del yen. Citi espera que a finales de 2026 el dólar/yen esté en torno a 142.
Campamento de indecisos: cambios en el ritmo, camino lleno de incertidumbre
Morgan Stanley adopta un marco de predicción más complejo. La firma considera que una desaceleración en el crecimiento económico de EE. UU. en la primera mitad de 2026 impulsará una mayor flexibilización de la Reserva Federal, y el dólar/yen podría caer a 140 en el primer trimestre. Sin embargo, a medida que la economía estadounidense se recupere en la segunda mitad del año, se reactivarán las operaciones de arbitraje, presionando al yen a la baja y provocando un rebote, con el dólar/yen recuperándose hasta aproximadamente 147 a finales de año.
Bank of America predice una trayectoria diferente: el dólar/yen superará los 160 a principios de 2026 y luego irá retrocediendo gradualmente, estabilizándose alrededor de 155 a finales del año.
Conclusiones del mercado: lucha entre alcistas y bajistas, oportunidades y riesgos de inversión coexistentes
Las predicciones de estas instituciones muestran un rango de expectativas para la tendencia del yen en 2026 de 157 a 142 (el máximo de bajistas en 164 y el mínimo de alcistas en 140), reflejando una gran divergencia en el mercado respecto a variables clave como la política fiscal de Japón, el ritmo de subida de tasas del banco central, las perspectivas económicas de EE. UU., entre otros.
Si el dólar/yen podrá repetir la montaña rusa de 2025, dependerá en gran medida de: la intensidad del estímulo fiscal del gobierno, si el Banco de Japón acelerará el ritmo de subida de tasas para hacer frente a la inflación, cómo evoluciona el ciclo de recortes de la Reserva Federal y cuándo se activarán las intervenciones en el mercado de divisas.
En este escenario de lucha entre alcistas y bajistas, los inversores deben seguir de cerca estas variables y ajustar sus estrategias con flexibilidad, ya que pueden surgir oportunidades tanto para vender en máximos como para comprar en mínimos.
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La tendencia del dólar estadounidense/yen japonés en 2026 está llena de incertidumbre: las instituciones pronostican un rango de 157-142, con una mezcla de posiciones alcistas y bajistas que forman una "montaña rusa"
Las expectativas de la Reserva Federal en 2025 de recortar tasas, el aumento de tasas del Banco de Japón y los cambios políticos en Japón han convertido al yen en el centro de atención en los mercados financieros globales. Al entrar en 2026, las opiniones de los principales bancos de inversión sobre el pronóstico del dólar/yen difieren enormemente, y una lucha entre alcistas y bajistas está en marcha.
Campamento de depreciación: expansión fiscal que presiona al yen, expectativas bajistas
JPMorgan mantiene una postura bajista sobre el yen. La firma considera que las políticas fiscales expansivas implementadas por la primera ministra Sanae Takaichi ejercerán una presión a largo plazo sobre el yen. Dado que las expectativas de subida de tasas del Banco de Japón ya han sido digeridas por el mercado, la fuerza motriz del tipo de cambio se ha desplazado hacia los factores fiscales, enfrentando una tendencia a la depreciación del yen. La predicción de JPMorgan es especialmente pesimista: el dólar/yen podría alcanzar 157 a principios de 2026 y subir aún más a 164 a finales de año.
El juicio de Barclays es similar. La firma señala que la orientación fiscal expansiva del nuevo gobierno, combinada con una política monetaria dovish del banco central, crea una doble presión que presiona al yen a la baja. Barclays espera que el dólar/yen suba a aproximadamente 158 para finales de 2026.
Campamento de apreciación: subidas de tasas del banco central en cadena, posible rebote del tipo de cambio
Nomura Securities ve potencial de apreciación del yen. La firma propone una lógica inversa interesante: la depreciación continua del yen impulsará los precios, y esta presión inflacionaria limitará la legitimidad política del gobierno de alta mayoría, lo que a su vez aumentará la tolerancia del gobierno para que el Banco de Japón suba aún más las tasas. Además, una vez que el dólar/yen se acerque a la barrera de 160, se anticipa una intervención en el mercado de divisas, lo que podría frenar la debilidad del yen. Basándose en estas consideraciones, Nomura predice que a finales de 2026 el dólar/yen caerá significativamente a 140.
Citi también mantiene una visión optimista para el yen. La firma considera que, a medida que el ciclo de subidas de tasas del Banco de Japón continúe de manera moderada y sostenida, mientras que la Reserva Federal aún esté en fase de recorte de tasas, esta divergencia en las políticas monetarias será un soporte importante para la apreciación del yen. Citi espera que a finales de 2026 el dólar/yen esté en torno a 142.
Campamento de indecisos: cambios en el ritmo, camino lleno de incertidumbre
Morgan Stanley adopta un marco de predicción más complejo. La firma considera que una desaceleración en el crecimiento económico de EE. UU. en la primera mitad de 2026 impulsará una mayor flexibilización de la Reserva Federal, y el dólar/yen podría caer a 140 en el primer trimestre. Sin embargo, a medida que la economía estadounidense se recupere en la segunda mitad del año, se reactivarán las operaciones de arbitraje, presionando al yen a la baja y provocando un rebote, con el dólar/yen recuperándose hasta aproximadamente 147 a finales de año.
Bank of America predice una trayectoria diferente: el dólar/yen superará los 160 a principios de 2026 y luego irá retrocediendo gradualmente, estabilizándose alrededor de 155 a finales del año.
Conclusiones del mercado: lucha entre alcistas y bajistas, oportunidades y riesgos de inversión coexistentes
Las predicciones de estas instituciones muestran un rango de expectativas para la tendencia del yen en 2026 de 157 a 142 (el máximo de bajistas en 164 y el mínimo de alcistas en 140), reflejando una gran divergencia en el mercado respecto a variables clave como la política fiscal de Japón, el ritmo de subida de tasas del banco central, las perspectivas económicas de EE. UU., entre otros.
Si el dólar/yen podrá repetir la montaña rusa de 2025, dependerá en gran medida de: la intensidad del estímulo fiscal del gobierno, si el Banco de Japón acelerará el ritmo de subida de tasas para hacer frente a la inflación, cómo evoluciona el ciclo de recortes de la Reserva Federal y cuándo se activarán las intervenciones en el mercado de divisas.
En este escenario de lucha entre alcistas y bajistas, los inversores deben seguir de cerca estas variables y ajustar sus estrategias con flexibilidad, ya que pueden surgir oportunidades tanto para vender en máximos como para comprar en mínimos.