El gigante de las tarjetas de crédito Visa lo ha dejado claro recientemente: con sus 16 billones de dólares de capitalización bursátil, creen que ahora "cada institución" del mundo debe plantearse su propia estrategia de criptomonedas. Y no lo dicen por decir.
Visa ya hace tiempo que colabora con Yellow Card y ha empezado a explorar el terreno de las stablecoins. Y no son los únicos: Western Union, PayPal, Stripe y otros actores tradicionales de las finanzas ya han incorporado discretamente las stablecoins a su hoja de ruta. ¿Por qué? Muy sencillo: las stablecoins pueden hacer que los pagos y liquidaciones internacionales sean mucho más eficientes. El sistema tradicional de compensación es demasiado lento; en cuanto las stablecoins se generalicen, la eficiencia de todo el proceso financiero mejorará de forma drástica.
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El gigante de las tarjetas de crédito Visa lo ha dejado claro recientemente: con sus 16 billones de dólares de capitalización bursátil, creen que ahora "cada institución" del mundo debe plantearse su propia estrategia de criptomonedas. Y no lo dicen por decir.
Visa ya hace tiempo que colabora con Yellow Card y ha empezado a explorar el terreno de las stablecoins. Y no son los únicos: Western Union, PayPal, Stripe y otros actores tradicionales de las finanzas ya han incorporado discretamente las stablecoins a su hoja de ruta. ¿Por qué? Muy sencillo: las stablecoins pueden hacer que los pagos y liquidaciones internacionales sean mucho más eficientes. El sistema tradicional de compensación es demasiado lento; en cuanto las stablecoins se generalicen, la eficiencia de todo el proceso financiero mejorará de forma drástica.