El presidente de la SEC, Paul Atkins, confirma que el marco de puerto seguro de la normativa de criptoseguridad ya fue enviado a la Casa Blanca para su revisión; se prevé impulsar una exención para startups y una exención de innovación, reconfigurando la lógica de la supervisión de activos digitales.
El presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), Paul Atkins, confirmó que la propuesta del muy esperado “puerto seguro (Safe Harbor)”, que permite a los proyectos quedar exentos del registro en la fase inicial, ya fue presentada para revisión en la Casa Blanca.
Paul Atkins reveló el lunes, durante su participación en la cumbre de activos digitales organizada conjuntamente por la Universidad Vanderbilt (Vanderbilt University) y la Asociación Blockchain (Blockchain Association), que esta propuesta, que hizo su primera aparición el mes pasado, ya se encuentra en el último proceso de revisión dentro del sistema administrativo de la Casa Blanca; la oficina clave es la Oficina de Asuntos de Información y Normativas (OIRA) dependiente de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca (OMB), encargada de la revisión y el control final.
Muy pronto presentaremos directrices regulatorias para las criptomonedas. La propuesta se encuentra actualmente en la fase de revisión por parte de OIRA; esta es la última etapa antes de su promulgación oficial, y de verdad es emocionante.
Dentro de la propuesta de puerto seguro presentada por Paul Atkins, la que más ha captado la atención del mercado es, sin duda, la cláusula de la “exención para startups (Startup Exemption)”, con el objetivo de permitir que las startups de criptomonedas recauden con éxito fondos operativos, manteniendo el equilibrio entre la protección de los inversionistas.
Según la propuesta, este derecho de exención permitiría que los proyectos de criptomonedas inicien operaciones sin necesidad de registrarse de inmediato y recauden una cierta cantidad de fondos dentro de 4 años, siempre y cuando se proporcione la divulgación de la información necesaria.
Además, Paul Atkins también planteó la idea de un “puerto seguro de contrato de inversión (Investment Contract Safe Harbor)”, que se complementaría con la guía de clasificación de tokens (Token Taxonomy) publicada por la SEC en marzo de este año. Para la industria de las criptomonedas, la guía de clasificación de tokens, sin duda, es un hito histórico: es la primera vez que la SEC, en documentos oficiales, define de manera explícita en qué circunstancias y bajo qué condiciones los activos digitales serían reconocidos como “valores”.
Al mismo tiempo que la SEC impulsa activamente marcos regulatorios, el Congreso de Estados Unidos también busca regular la industria de las criptomonedas mediante legislación. Sin embargo, en el último año, el avance legislativo ha sido difícil, enfrentando reiterados obstáculos.
Paul Atkins señaló que la legislación es necesaria porque entidades reguladoras como la SEC “necesitan una base legal clara e inamovible (Chiseled in Stone)”.
Explicó que, en comparación con las normas administrativas que pueden cambiar en cualquier momento debido a relevos partidistas y a la toma de posesión de un nuevo presidente, los proyectos de ley aprobados por el Congreso en tres lecturas sí tienen una verdadera permanencia. Dijo:
**Podemos hacer muchos esfuerzos a nivel de supervisión, pero al final debemos asegurarnos de que estas regulaciones echen raíces de verdad y no se derroquen fácilmente. **
Por otro lado, la SEC también está elaborando un mecanismo de “exención de innovación (Innovation Exemption)”. El concepto es similar a crear un “sandbox regulatorio” para los activos on-chain, permitiendo a los operadores probar productos y servicios financieros innovadores en un entorno controlado.
No obstante, en el último año esta idea de exención ha provocado intensos debates entre defensores de las criptomonedas y las instituciones financieras tradicionales. Las fuerzas de Wall Street temen que un rango de exención demasiado laxo debilite los mecanismos de protección a los inversionistas y la supervisión del mercado.
El gran creador de mercado Citadel Securities pidió con fuerza que la SEC de Estados Unidos establezca las normas siguiendo un procedimiento administrativo formal de “notificación y consulta pública (Notice-and-comment)”. En cambio, la Asociación Blockchain respondió el lunes con una contraofensiva: sostuvo que los procedimientos engorrosos no son necesariamente imprescindibles, que la SEC ya en el pasado ha adoptado múltiples veces mecanismos de exención y que, además, tiene de forma absoluta la facultad de ejercer ese mecanismo conforme a la ley.
Ante esto, Paul Atkins respaldó en la cumbre la postura del ecosistema cripto y dejó claro que la SEC efectivamente tiene la autoridad para impulsar mecanismos de exención. Dijo:
Publicaremos pronto los detalles específicos sobre la exención de innovación. Me siento muy entusiasmado con esto; en este ámbito aún hay muchísimo espacio para abrir camino.